ROMA, jueves 15 diciembre 2011 (ZENIT.org).- Ofrecemos a los lectores un artículo clarificador de Francisco José Ballesta, de la Facultad de Bioética del Ateneo Pontificio Regina Apostolorum, de Roma, Italia, sobre lo que se entiende por embrión humano y las consecuencias de la reciente sentencia europea acerca de la imposibilidad de patentar productos de la experimentación con embriones.
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Por Francisco José Ballesta
El pasado 18 de octubre el Tribunal de Justicia de la Unión Europea emitió una sentencia (en el asunto C34/10) en la que, entre otras cosas, declaraba lo siguiente: “El artículo 6, apartado 2, letra c), de la Directiva 98/44/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 6 de julio de 1998, relativa a la protección jurídica de las invenciones biotecnológicas, debe interpretarse en el sentido de que: Constituye un «embrión humano» todo óvulo humano a partir del estadio de la fecundación, todo óvulo humano no fecundado en el que se haya implantado el núcleo de una célula humana madura y todo óvulo humano no fecundado estimulado para dividirse y desarrollarse mediante partenogénesis.”
El centro de la atención recayó inmediatamente sobre las circunstancias que habían causado esta declaración (el conflicto jurídico entre Oliver Brüstle y Greenpeace) y el reconocimiento de la condición de embrión humano a “todo óvulo humano a partir del estadio de la fecundación”, tradicional caballo de batalla en los debates sobre el aborto y las técnicas de reproducción asistida extracorpóreas. Toda la terminología biológica que distingue, desde el punto de vista descriptivo, entre las diferentes etapas del desarrollo embrionario (cigoto, mórula, blastocisto…) tiene exactamente el mismo valor que la que usamos para describir las etapas posteriores en el desarrollo fetal y postnatal (niño, adolescente, adulto…). En todos los casos estamos hablando de un ser humano en diversos momentos de su desarrollo (embrionario, fetal o postnatal). Importante contar con este tipo de declaraciones que resuelven las dudas sobre el asunto de quien todavía pudiera tenerlas después de las confirmaciones que nos da cada día la ciencia.
No menos importante es la afirmación de que también constituye un embrión humano “todo óvulo humano no fecundado en el que se haya implantado el núcleo de una célula humana madura y todo óvulo humano no fecundado estimulado para dividirse y desarrollarse mediante partenogénesis”. El óvulo humano es una célula muy especial, que podríamos calificar de “oro biológico”, muy cotizada en los sectores de la reproducción asistida y de la investigación de base sobre la reproducción humana y las primeras etapas del desarrollo. Esta célula tiene la capacidad, entre otras cosas, de reprogramar, hasta cierto punto, el DNA de las células diferenciadas poniéndolo en un estado similar al del DNA del cigoto. Sólo tenemos que acordamos de la oveja Dolly para saber lo que puede llegar a suceder en estos casos (clonación). Esta célula especialísima, tiene también la capacidad de iniciar el desarrollo embrionario sin la presencia de un espermatozoide que la fecunde (partenogénesis). La activación espontánea es rara en el ser humano aunque sucede alguna que otra vez, dando origen a desarrollos embrionarios que se desvían de la normalidad (Simard, 1957. Oliveira, 2004. Weiss, 2006). Existen muchos experimentos de clonación y de activación partenogenética artificial de los óvulos en diversas especies y también de óvulos humanos. La declaración que estamos considerando nos está diciendo que hay que ampliar la extensión del concepto “embrión humano”, con todo lo que ello significa, por lo menos a estas dos situaciones.
¿Qué sucederá en el futuro con muchos otros casos, análogos a los descritos, que son el resultado de los experimentos que se realizan en tantos laboratorios? (Findlay, 2007). ¿Llegaremos a admitir que se trata también de embriones humanos, o de la especie de que se trate en cada caso?
Una cosa es segura: existen muchas fecundaciones defectuosas, así como manipulaciones que dan origen a desarrollos embrionarios iniciales que después se detienen o desvían por causas diversas. Todo parece indicar que mientras este desarrollo es “normal” estaríamos ante un embrión desarrollándose, cuando empieza a manifestarse el desarrollo anormal podríamos hablar de un desarrollo embrionario patológico y, en el caso de una desviación extrema o de la detención del desarrollo, de un embrión que ha dejado de existir.
http://www.zenit.org/article-41131?l=spanish
Compartir con mis alumnos documentos para analizar, ideas e inquietudes que les puedan servir para ampliar su reflexión sobre temas filosóficos y sociales.
viernes, 16 de diciembre de 2011
jueves, 24 de noviembre de 2011
Estados Unidos: Más de 150 hermanastros del mismo semen Denuncian peligro de incesto accidental
WASHINGTON, jueves 15 septiembre 2011 (ZENIT.org).- Una trabajadora social del área de Washington reveló haber descubierto que el semen utilizado para concebir a su hijo hace siete años ha dado vida al menos a otros 150 niños. El debate moral sobre las consecuencias está servido. Incluso, la posibilidad de que se produzca un incesto accidental.
Cynthia Daily, de 48 años, declaró al diario The New York Times --en un artículo publicado el martes 6 de septiembre--, que inició una búsqueda de los hermanastros de su hijo a través de un registro en internet.
Ella y su cónyuge recurrieron a un donante para concebir un bebé hace siete años y esperaban que un día su hijo pudiera conocer a algunos de sus medio hermanos. Tras buscar en el registro web, Cynthia ayudó a crear un grupo online para poder seguirles el rastro.
Con los años, vio cómo iba creciendo la cantidad de niños del grupo de su hijo. Hoy son 150 y hay más en camino. “Resulta bastante loco verlos juntos porque todos se parecen”, contó Cynthia, que a veces sale de vacaciones con familias del grupo de su hijo.
A medida que cada vez más mujeres deciden tener sus hijos solas, y aumenta la cantidad de nacidos por inseminación artificial, comienzan a aparecer grupos numerosos de hermanos, hijos de un mismo donante.
En Estados Unidos, donde la materia no está regulada, hay una creciente preocupación entre padres, donantes y médicos sobre las potenciales consecuencias negativas de que haya tantos hijos del mismo donante, incluida la posibilidad de que genes de enfermedades raras se diseminen con más facilidad. Algunos especialistas advierten sobre la posibilidad de que haya un incesto accidental entre medio hermanos.
“Mi hija conoce el número de su donante por esta misma razón --contó la madre de una adolescente concebida a través de donación de semen en California--. Hasta se enamoró de chicos que son hijos de donantes. El tema ya es parte de la educación sexual”.
Los sectores más críticos sostienen que los bancos de semen y clínicas de fertilidad están haciendo enormes ganancias al permitir que una cantidad demasiado grande de niños sea concebida con semen de donantes populares. Piden límites legales para la cantidad de niños que se pueden concebir con semen de un mismo donante.
“Al comprar un auto usado se tienen en cuenta más reglas que cuando se compra semen”, dijo Debora Spar, autora de The Baby Business: How Money, Science and Politics Drive the Commerce of Conception (El negocio de los bebés: de qué forma el dinero, la ciencia y la política manejan el comercio de la concepción).
Aunque otros países, como Reino Unido, Francia y Suecia limitan la cantidad de niños para los que un donante puede aportar semen, en Estados Unidos ese límite no existe.
En España, las clínicas de reproducción asistida mantienen las muestras congeladas hasta lograr seis embarazos por donante. Es el máximo que permite la ley sobre técnicas de reproducción asistida.
La gratificación económica para los donantes, un tema controvertido, es defendida, sin embargo, por las clínicas de reproducción asistida en España. Especialistas reconocen que, si no se abonaran los 600 euros establecidos por donación, prácticamente no habría donantes. El retrato robot del donante de semen en España es el de un joven universitario de no más de 35 años.
http://www.zenit.org/article-40381?l=spanish
Cynthia Daily, de 48 años, declaró al diario The New York Times --en un artículo publicado el martes 6 de septiembre--, que inició una búsqueda de los hermanastros de su hijo a través de un registro en internet.
Ella y su cónyuge recurrieron a un donante para concebir un bebé hace siete años y esperaban que un día su hijo pudiera conocer a algunos de sus medio hermanos. Tras buscar en el registro web, Cynthia ayudó a crear un grupo online para poder seguirles el rastro.
Con los años, vio cómo iba creciendo la cantidad de niños del grupo de su hijo. Hoy son 150 y hay más en camino. “Resulta bastante loco verlos juntos porque todos se parecen”, contó Cynthia, que a veces sale de vacaciones con familias del grupo de su hijo.
A medida que cada vez más mujeres deciden tener sus hijos solas, y aumenta la cantidad de nacidos por inseminación artificial, comienzan a aparecer grupos numerosos de hermanos, hijos de un mismo donante.
En Estados Unidos, donde la materia no está regulada, hay una creciente preocupación entre padres, donantes y médicos sobre las potenciales consecuencias negativas de que haya tantos hijos del mismo donante, incluida la posibilidad de que genes de enfermedades raras se diseminen con más facilidad. Algunos especialistas advierten sobre la posibilidad de que haya un incesto accidental entre medio hermanos.
“Mi hija conoce el número de su donante por esta misma razón --contó la madre de una adolescente concebida a través de donación de semen en California--. Hasta se enamoró de chicos que son hijos de donantes. El tema ya es parte de la educación sexual”.
Los sectores más críticos sostienen que los bancos de semen y clínicas de fertilidad están haciendo enormes ganancias al permitir que una cantidad demasiado grande de niños sea concebida con semen de donantes populares. Piden límites legales para la cantidad de niños que se pueden concebir con semen de un mismo donante.
“Al comprar un auto usado se tienen en cuenta más reglas que cuando se compra semen”, dijo Debora Spar, autora de The Baby Business: How Money, Science and Politics Drive the Commerce of Conception (El negocio de los bebés: de qué forma el dinero, la ciencia y la política manejan el comercio de la concepción).
Aunque otros países, como Reino Unido, Francia y Suecia limitan la cantidad de niños para los que un donante puede aportar semen, en Estados Unidos ese límite no existe.
En España, las clínicas de reproducción asistida mantienen las muestras congeladas hasta lograr seis embarazos por donante. Es el máximo que permite la ley sobre técnicas de reproducción asistida.
La gratificación económica para los donantes, un tema controvertido, es defendida, sin embargo, por las clínicas de reproducción asistida en España. Especialistas reconocen que, si no se abonaran los 600 euros establecidos por donación, prácticamente no habría donantes. El retrato robot del donante de semen en España es el de un joven universitario de no más de 35 años.
http://www.zenit.org/article-40381?l=spanish
Baja fertilidad y bajo crecimiento económico La importancia del matrimonio y de la familia
ROMA, domingo 16 de octubre de 2011 (ZENIT.org).- La reducción del número de niños y de parejas casadas producirá un impacto significativo en el crecimiento económico y en la sostenibilidad de las políticas asistenciales y de seguridad social.
Esta es la advertencia contenida en un informe reciente titulado The Sustainable Demographic Dividend: What Do Marriage & Fertility Have To Do With the Economy? [El dividendo demográfico sostenible. ¿Qué tienen que ver el matrimonio y la fertilidad con la economía?, n.d.t.]. El documento ha sido publicado por el Social Trends Institute y financiado por una serie de organizaciones de familias y de universidades.
El Social Trends Institute es un organismo de investigación sin ánimo de lucro, con sede en Barcelona (España), y en Nueva York, que se dedica a cuatro temáticas: familia, bioética, cultura y estilos de vida y gobierno corporativo.
La prosperidad de las economías aumentará o se reducirá según lo que suceda con las familias, dice el informe. Existen, de hecho, dos grandes tendencias que preocupan.
La primera: la población anciana y dependiente está sufriendo un aumento brusco, mientras que a la vez, la población productiva en edad laboral está estancada o disminuye en muchos países desarrollados.
La segunda: que el número de niños que crecen en el ámbito de las familias de progenitores casados e íntegros se está reduciendo fuertemente.
El término demographic dividend, del título del informe, fue utilizado por algunos economistas para explicar la aceleración del crecimiento económico en los países asiáticos en los que el aumento demográfico se había reducido bruscamente. El freno demográfico habría liberado recursos para estimular el crecimiento económico.
Este dividendo es, en realidad, un préstamo, que debe ser devuelto. El estancamiento económico que Japón ha vivido en los últimos años se debe en parte a la baja fertilidad registrada a partir de los años '70, según el informe.
La experiencia japonesa constituye una advertencia para China -observan los autores-, que ha visto caer su tasa de natalidad bajo el umbral de sustitución en los '90. En China se verificará muy probablemente una reducción del crecimiento económico en las próximas décadas, debida a la reducción de su fuerza laboral.
Tasa de sustitución
En más de 75 países, la tasa de fertilidad está ahora por debajo del nivel de sustitución -2'1 niños por mujer- que es necesario para mantener estable el nivel demográfico.
La mujer de un país desarrollado tiene sólo 1'66 hijos en toda su vida de media, observa el informe. Ya hoy, en el mundo desarrollado, el número de niños en edades comprendidas entre los 0 y los 14 años es de 60'6 millones menos con respecto al año 1965.
La baja fertilidad es también una realidad en muchos países subdesarrollados, destaca el informe. El número de nacimientos por mujer ha disminuido en una única generación, de 6 o más a 2, en países como Irán, Líbano, Chile, Cuba, Tailandia, China, Taiwan y Corea del Sur.
En conjunto, la población mundial está aumentando todavía y las perspectivas de las Naciones Unidas estiman que la cifra podría alcanzar los 10 billones, con respecto a los actuales 7 billones.
Pero se tratará de un tipo de crecimiento demográfico muy distinto respecto al que hemos tenido en el pasado, aclara el informe. Hasta hace poco, la población crecía gracias al aumento de los jóvenes.
En las próximas décadas, sin embargo, las estimaciones de la ONU calculan que el 53% del crecimiento demográfico se deberá al crecimiento de la población de más de 60 años. Sólo el 7% se deberá al crecimiento de los jóvenes de menos de treinta años.
Entre el 1990 y el 2010, el número de los pertenecientes a la franja de edad comprendida entre los 15 y los 64 años ha crecido 1'3 billones. A causa de la reducción de la fertilidad, entre el 2010 y el 2030, esta población en edad laboral aumentará, según las previsiones, sólo casi 900 millones. Pero en muchos países europeos y de Asia Oriental, la población en edad laboral efectivamente se reducirá.
En Europa occidental, por ejemplo, en las dos próximas décadas habrá una disminución del 4% en la franja de edad de 15-64 años, y esto teniendo en cuenta el aumento previsto de 20 millones de la población inmigrante. En todo caso, la población de más de 65 años está destinada a aumentar un 40%.
Ya hoy, a causa de las dificultades para financiar el bienestar, muchos Gobiernos de Europa occidental se han visto obligados a recortar en programas de la seguridad social y asistenciales y aumentar la edad mínima en la que poder jubilarse. Mientras tanto, en Estados Unidos, a partir de 2010, el sistema sanitario nacional ha comenzado a gastar más de lo que recoge de los trabajadores.
Calidad
Las economías estarán bajo presión no sólo por la reducción de los trabajadores, sino también por una calidad reducida. El matrimonio está en declive en muchos países del mundo. El conjunto de divorcios, convivencias y familias monoparentales comporta que un gran número de niños no crezcan en familias casadas e íntegras.
Esto sucede en muchos países europeos y en América. En estos países, el 40% o más de los niños nacen de padres no casados.
Muchos de estos nacimientos se dan en parejas de hecho, que son mucho más inestables que las casadas. El informe toma el caso de Suecia, donde el 55% de los niños nace fuera del matrimonio. No obstante la amplia aceptación social de la convivencia y el poyo jurídico y económico que reciben estas parejas, estas familias resultan mucho menos estables que las casadas.
Según un reciente estudio, los hijos nacidos de parejas de hecho tienen una probabilidad 75% mayor de que sus padres se separen antes de haber cumplido los 15 años de edad, con respecto a los hijos nacidos de parejas casadas.
Además, estos niños que viven en familias monoparentales tienen probabilidades, al menos el 50%, superiores de desarrollar problemas psicológicos, de drogodependencia, de alcoholismo, de intentos de suicidio o de suicidio, con respecto a los hijos de familias con dos padres.
La investigación demuestra que los hijos que crecen en familias inestables tienen menos probabilidades de tener éxito en sus estudios o trabajos. Está demostrado, además, que los hombres casados y que permanecen casados, trabajan más y ganan más. Esto se da en diferentes culturas y naciones: desde Israel, Italia, a México y Estados Unidos.
Según el informe, “los países que tienen una cultura matrimonial relativamente más fuerte -como China, India y Malasia- probablemente podrán recoger los dividendos a largo plazo”. Por desgracia, muchos países no se encuentran en esta posición afortunada.
Propuestas
El informe no es del todo pesimista. Propone una serie de recomendaciones sobre los modos con los que se puede apoyar a las familias.
- Mayor apoyo a las empresas familiares agrícolas y no, que aseguren una mayor estabilidad económica a las familias.
- Ayudar a los jóvenes a obtener un empleo seguro y duradero, evitando el trabajo ocasional o a contrato. Un trabajo seguro permite, de hecho, comenzar una familia y tener hijos.
- Poner a disposición viviendas a costes razonables. Los elevados precios de los inmuebles, de hecho, se asocian a tasas de fertilidad bajas en todo el mundo.
- Flexibilidad laboral para las mujeres que prefieren conjugar las responsabilidades familiares con las laborales para que puedan hacerlo sin dejar el trabajo o la jornada completa.
- Los Gobiernos deberían apoyar el matrimonio y educar a la gente sobre las ventajas del matrimonio y las desventajas de las familias monoparentales.
- Animar el ahorro en los jóvenes y dar mayor apoyo financiero a las parejas con hijos.
- Es necesario hacer un esfuerzo para “pulir” de nuevo la cultura contemporánea que es contraria a la familia y que promueve la promiscuidad y la corrupción moral.
- Los Gobiernos deberían respetar la contribución positiva que la religión puede dar a la familia.
El Papa Benedicto XVI habló recientemente de la importancia del matrimonio. Dirigiéndose a un grupo de jóvenes prometidos, durante una visita a la ciudad de Ancona, los animó a afrontar los desafíos que la cultura plantea a la fidelidad matrimonial.
“La estabilidad de vuestra unión en el sacramento del matrimonio permitirá a los hijos que Dios os quiera dar, crecer confiados en la bondad de la vida”, afirmó el Papa.
“Fidelidad, indisolubilidad y transmisión de la vida son los pilares de toda familia, verdadero bien común, patrimonio precioso para toda la sociedad”, añadió. Un consejo precioso no sólo desde el punto de vista religioso, sino también desde el económico.
Por el padre John Flynn, LC
http://www.zenit.org/article-40676?l=spanish
Esta es la advertencia contenida en un informe reciente titulado The Sustainable Demographic Dividend: What Do Marriage & Fertility Have To Do With the Economy? [El dividendo demográfico sostenible. ¿Qué tienen que ver el matrimonio y la fertilidad con la economía?, n.d.t.]. El documento ha sido publicado por el Social Trends Institute y financiado por una serie de organizaciones de familias y de universidades.
El Social Trends Institute es un organismo de investigación sin ánimo de lucro, con sede en Barcelona (España), y en Nueva York, que se dedica a cuatro temáticas: familia, bioética, cultura y estilos de vida y gobierno corporativo.
La prosperidad de las economías aumentará o se reducirá según lo que suceda con las familias, dice el informe. Existen, de hecho, dos grandes tendencias que preocupan.
La primera: la población anciana y dependiente está sufriendo un aumento brusco, mientras que a la vez, la población productiva en edad laboral está estancada o disminuye en muchos países desarrollados.
La segunda: que el número de niños que crecen en el ámbito de las familias de progenitores casados e íntegros se está reduciendo fuertemente.
El término demographic dividend, del título del informe, fue utilizado por algunos economistas para explicar la aceleración del crecimiento económico en los países asiáticos en los que el aumento demográfico se había reducido bruscamente. El freno demográfico habría liberado recursos para estimular el crecimiento económico.
Este dividendo es, en realidad, un préstamo, que debe ser devuelto. El estancamiento económico que Japón ha vivido en los últimos años se debe en parte a la baja fertilidad registrada a partir de los años '70, según el informe.
La experiencia japonesa constituye una advertencia para China -observan los autores-, que ha visto caer su tasa de natalidad bajo el umbral de sustitución en los '90. En China se verificará muy probablemente una reducción del crecimiento económico en las próximas décadas, debida a la reducción de su fuerza laboral.
Tasa de sustitución
En más de 75 países, la tasa de fertilidad está ahora por debajo del nivel de sustitución -2'1 niños por mujer- que es necesario para mantener estable el nivel demográfico.
La mujer de un país desarrollado tiene sólo 1'66 hijos en toda su vida de media, observa el informe. Ya hoy, en el mundo desarrollado, el número de niños en edades comprendidas entre los 0 y los 14 años es de 60'6 millones menos con respecto al año 1965.
La baja fertilidad es también una realidad en muchos países subdesarrollados, destaca el informe. El número de nacimientos por mujer ha disminuido en una única generación, de 6 o más a 2, en países como Irán, Líbano, Chile, Cuba, Tailandia, China, Taiwan y Corea del Sur.
En conjunto, la población mundial está aumentando todavía y las perspectivas de las Naciones Unidas estiman que la cifra podría alcanzar los 10 billones, con respecto a los actuales 7 billones.
Pero se tratará de un tipo de crecimiento demográfico muy distinto respecto al que hemos tenido en el pasado, aclara el informe. Hasta hace poco, la población crecía gracias al aumento de los jóvenes.
En las próximas décadas, sin embargo, las estimaciones de la ONU calculan que el 53% del crecimiento demográfico se deberá al crecimiento de la población de más de 60 años. Sólo el 7% se deberá al crecimiento de los jóvenes de menos de treinta años.
Entre el 1990 y el 2010, el número de los pertenecientes a la franja de edad comprendida entre los 15 y los 64 años ha crecido 1'3 billones. A causa de la reducción de la fertilidad, entre el 2010 y el 2030, esta población en edad laboral aumentará, según las previsiones, sólo casi 900 millones. Pero en muchos países europeos y de Asia Oriental, la población en edad laboral efectivamente se reducirá.
En Europa occidental, por ejemplo, en las dos próximas décadas habrá una disminución del 4% en la franja de edad de 15-64 años, y esto teniendo en cuenta el aumento previsto de 20 millones de la población inmigrante. En todo caso, la población de más de 65 años está destinada a aumentar un 40%.
Ya hoy, a causa de las dificultades para financiar el bienestar, muchos Gobiernos de Europa occidental se han visto obligados a recortar en programas de la seguridad social y asistenciales y aumentar la edad mínima en la que poder jubilarse. Mientras tanto, en Estados Unidos, a partir de 2010, el sistema sanitario nacional ha comenzado a gastar más de lo que recoge de los trabajadores.
Calidad
Las economías estarán bajo presión no sólo por la reducción de los trabajadores, sino también por una calidad reducida. El matrimonio está en declive en muchos países del mundo. El conjunto de divorcios, convivencias y familias monoparentales comporta que un gran número de niños no crezcan en familias casadas e íntegras.
Esto sucede en muchos países europeos y en América. En estos países, el 40% o más de los niños nacen de padres no casados.
Muchos de estos nacimientos se dan en parejas de hecho, que son mucho más inestables que las casadas. El informe toma el caso de Suecia, donde el 55% de los niños nace fuera del matrimonio. No obstante la amplia aceptación social de la convivencia y el poyo jurídico y económico que reciben estas parejas, estas familias resultan mucho menos estables que las casadas.
Según un reciente estudio, los hijos nacidos de parejas de hecho tienen una probabilidad 75% mayor de que sus padres se separen antes de haber cumplido los 15 años de edad, con respecto a los hijos nacidos de parejas casadas.
Además, estos niños que viven en familias monoparentales tienen probabilidades, al menos el 50%, superiores de desarrollar problemas psicológicos, de drogodependencia, de alcoholismo, de intentos de suicidio o de suicidio, con respecto a los hijos de familias con dos padres.
La investigación demuestra que los hijos que crecen en familias inestables tienen menos probabilidades de tener éxito en sus estudios o trabajos. Está demostrado, además, que los hombres casados y que permanecen casados, trabajan más y ganan más. Esto se da en diferentes culturas y naciones: desde Israel, Italia, a México y Estados Unidos.
Según el informe, “los países que tienen una cultura matrimonial relativamente más fuerte -como China, India y Malasia- probablemente podrán recoger los dividendos a largo plazo”. Por desgracia, muchos países no se encuentran en esta posición afortunada.
Propuestas
El informe no es del todo pesimista. Propone una serie de recomendaciones sobre los modos con los que se puede apoyar a las familias.
- Mayor apoyo a las empresas familiares agrícolas y no, que aseguren una mayor estabilidad económica a las familias.
- Ayudar a los jóvenes a obtener un empleo seguro y duradero, evitando el trabajo ocasional o a contrato. Un trabajo seguro permite, de hecho, comenzar una familia y tener hijos.
- Poner a disposición viviendas a costes razonables. Los elevados precios de los inmuebles, de hecho, se asocian a tasas de fertilidad bajas en todo el mundo.
- Flexibilidad laboral para las mujeres que prefieren conjugar las responsabilidades familiares con las laborales para que puedan hacerlo sin dejar el trabajo o la jornada completa.
- Los Gobiernos deberían apoyar el matrimonio y educar a la gente sobre las ventajas del matrimonio y las desventajas de las familias monoparentales.
- Animar el ahorro en los jóvenes y dar mayor apoyo financiero a las parejas con hijos.
- Es necesario hacer un esfuerzo para “pulir” de nuevo la cultura contemporánea que es contraria a la familia y que promueve la promiscuidad y la corrupción moral.
- Los Gobiernos deberían respetar la contribución positiva que la religión puede dar a la familia.
El Papa Benedicto XVI habló recientemente de la importancia del matrimonio. Dirigiéndose a un grupo de jóvenes prometidos, durante una visita a la ciudad de Ancona, los animó a afrontar los desafíos que la cultura plantea a la fidelidad matrimonial.
“La estabilidad de vuestra unión en el sacramento del matrimonio permitirá a los hijos que Dios os quiera dar, crecer confiados en la bondad de la vida”, afirmó el Papa.
“Fidelidad, indisolubilidad y transmisión de la vida son los pilares de toda familia, verdadero bien común, patrimonio precioso para toda la sociedad”, añadió. Un consejo precioso no sólo desde el punto de vista religioso, sino también desde el económico.
Por el padre John Flynn, LC
http://www.zenit.org/article-40676?l=spanish
México: Victoria de la vida por nacer Las idas y venidas del reconocimiento del nascituro
CIUDAD DE MÉXICO, domingo, 23 octubre 2011 (ZENIT.org).- Hace unas semanas, se produjo en México una histórica victoria de la vida por nacer que puede crear precedente en otros países. La Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCNJ) declaraba válidas las reformas constitucionales de dieciocho estados mexicanos, reconociendo los derechos del nascituro.
Sobre las reformas constitucionales de los estados mexicanos a favor de la vida, declaradas válidas por la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), la Conferencia Episcopal Mexicana (CEM) hizo público un comunicado el 30 de septiembre, en el que fijaba la posición de los obispos mexicanos.
“Los ministros que votaron en contra del proyecto de resolución que invalidaba las reformas por la vida actuaron conforme a derecho –afirma el comunicado--. Revisaron el caso desde el punto de vista jurídico y encontraron necesario rechazarlo. Por tanto, hay que agradecer a estos ministros su apego a la legalidad, sin que ello implique que necesiten ser defendidos”.
“El diputado local que concede derechos al no nacido, tiene la atribución legal de hacerlo y es correcto que lo haga –añaden los obispos--. En la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos no existe una prohibición o impedimento para que los congresos estatales protejan el derecho a la vida. Las reformas constitucionales a favor de la vida en 18 estados son legítimas desde el punto de vista legal y fueron aprobadas según las facultades con las que cuentan las legislaturas locales”.
“No es cierto –dicen los obispos- que reconocerle derecho al no nacido invalide o atropelle los derechos de los demás. Es falso que vulnera los derechos de las mujeres, pues se trata del derecho de un tercero, no el suyo. Además, las reformas constitucionales mantienen las excusas absolutorias, dado que esto es materia de la legislación secundaria. En los casos donde se reformó el código penal junto con la reforma constitucional se permitió la permutación de la pena corporal por un tratamiento médico integral, evitando así la victimización de la mujer que, tras un aborto, enfrenta ya un gran problema psicológico, físico y moral, de por sí”.
“Los argumentos que permitieron que la Corte validara las reformas en los estados no están basados en ideologías, en religión o concepción moral. Es un tema de derechos humanos y su salvaguarda para todos los seres humanos, independientemente de su etapa de desarrollo. El precisar en las Constituciones locales que el derecho a la vida inicia en el momento de la concepción, constituye una reforma que amplía el ámbito de protección de las personas y ha sido aprobado por legisladores locales del PRI, PAN, PRD, Nueva Alianza, PVEM, PT, etc”, añade.
“Por estas razones de peso jurídico, la Corte refrenda y confirma la calidad de las reformas constitucionales a favor de la vida que fueron aprobadas en 18 entidades federativas, donde legisladores locales hicieron uso de las facultades que la ley les otorga. De esta manera, los congresos locales respondieron a una concepción acerca de la vida humana, compartida por amplios sectores o grupos sociales en cada una de esas entidades federativas, que ven, en el no nacido, el ser más indefenso y, por tanto, merecedor de la total protección –subraya--. Representar las causas ciudadanas es sin duda una función fundamental de nuestros representantes populares”.
“Es falso –concluye- que las reformas por la vida criminalizan a la mujer. En todo caso, toda la legislación penal mexicana federal y en cada estado, incluido el Distrito Federal, explícitamente cataloga el aborto como un delito, antes y después de estas reformas por la vida. La Corte Suprema de México no alcanzó la mayoría legal de votos para derribar las reformas constitucionales que blindaron la vida ante el aborto en México. Con cuatro votos en contra, el proyecto abortista del juez Fernando Franco fue descartado en una histórica jornada para la defensa de la vida en el país”.
El mensaje de los obispos se felicitaba así por un proceso que conoció idas y venidas entre abortistas y defensores de la vida humana en cualquier estadio de su gestación.
El 28 de septiembre, tercer día del debate sobre el proyecto del juez Franco, la SCJN escuchó la decisiva opinión del juez Jorge Pardo quien manifestó su oposición a la iniciativa antivida y sumó el cuarto voto en contra. El proyecto necesitaba ocho de once votos para imponer un aborto sin restricciones en todo el país.
Entre los días 26 y 29 de septiembre de 2011, la SCJN juzgó dos acciones de inconstitucionalidad que exigían que el poder judicial invalidase las constituciones de los estados mexicanos que defienden el derecho a la vida desde la concepción.
Para que la sentencia fuera válida, se necesitaban los votos de ocho de los once ministros. Se sabía que por lo menos siete votarían a favor del aborto y otros dos, Sergio Aguirre Anguiano y Guillermo Ortíz Mayagoitia, votarían a favor de la vida.
Se sabía que la mayoría de los ministros estaban a favor del proyecto del ponente, según el cual en México no existe derecho a la vida antes del nacimiento y, aunque existiese, no sería absoluto y el derecho a la vida del niño por nacer, en cualquier época del embarazo, no podría violar la dignidad y los derechos reproductivos de las mujeres.
El 26 de septiembre, el ministro Sergio Aguirre Anguiano se posicionó a favor de la vida, conforme a lo esperado. El 27 de septiembre, se posicionaron a favor de la vida Guillermo Ortíz Mayagoitia y Margarita Luna Ramos. El 28 de septiembre, se posicionó a favor de la vida Jorge Pardo Rebolledo, con lo que quedaba declarada la constitucionalidad de la defensa de la vida en México.
Si no fuese por la claridad con que Anguiano, Mayagoitia, Ramos y Rebolledo defendieron la constitucionalidad del derecho a la vida, este país habría reconocido, en septiembre pasado, que sólo existe derecho a la vida después del nacimiento. En este caso, el aborto quedaría legalizado de hecho en México, en los nueves meses del embarazo, lo que sería un precedente que podría extenderse a toda América Latina.
La historia es larga. En 2007, el Distrito Federal legalizó el aborto hasta los tres meses de embarazo, a pesar de que en México la mayoría del pueblo es contraria al aborto.
Grupos a favor de la vida emprendieron dos acciones en la Suprema Corte de Justicia, pidiendo que el tribunal declarase la inconstitucionalidad de la ley (Acción de Inconstitucionalidad (146/2007 y 147/2007). En 2008, la Suprema Corte juzgó las acciones y consideró la legalización del aborto en el Distrito Federal válida y constitucional.
La decisión final decía que: “La legalización del aborto no contraría el derecho a la vida, pues éste se vincula únicamente con la persona que ha nacido”.
Hacía además las siguientes discutibles afirmaciones: “El vocablo ‘persona’ se distingue de los de ‘ser humano’ u ‘hombre’, que implican una realidad biológica y que no son objeto de derecho. Para que una persona pueda ser sujeto de derechos y obligaciones, se requiere la ‘capacidad jurídica’, y ésta se adquiere con el nacimiento y se pierde con la muerte”.
“Suponer que desde la concepción el ser humano tiene la calidad de persona implicaría suprimir los efectos jurídicos del nacimiento, que es el hecho que otorga la calidad de persona”.
“Consecuentemente, los proponentes de la acción de inconstitucionalidad parten de una falacia, a saber, que el derecho a la vida, reconocido y protegido constitucional y legalmente, tiene como destinatario a todo ser humano”.
“El ‘nasciturus’ no es titular del derecho a la vida, lo que se corrobora si se atiende al hecho de que en la mayoría de las legislaciones se establece una sanción penal más elevada para el infanticidio o el homicidio, que para el aborto”.
“El artículo 1 de la Convención sobre los Derechos del Niño, si bien establece la necesidad de la protección del niño ‘tanto antes como después del nacimiento’, no dispone que el ‘nasciturus’ sea un niño y, por tanto, titular de los derechos consagrados en dicho instrumento, pues conforme al propio numeral’… se entiende por niño todo ser humano menor de dieciocho años de edad…’, y tomando en cuenta que la edad comienza con el nacimiento, es claro que se utiliza un concepto amplio de ser humano que sólo comprende al nacido”.
En respuesta a la decisión de la Suprema Corte, entre 2008 y 2011, dieciocho de los treinta y un estados mexicanos, siguiendo la posición mayoritaria de sus ciudadanos, enmendaron sus propias constituciones para reconocer el derecho a la vida desde la concepción.
Los estados mexicanos que enmendaron sus constituciones y reconocieron el derecho a la vida desde la concepción fueron los Estados de Baja California, San Luis Potosí, Chihuahua, Sonora, Morelos, Colima, Puebla, Jalisco, Durango, Nayarit, Quintana Roo, Campeche, Guanajuato, Yucatán, Querétaro, Oaxaca, Chiapas y Tamaulipas.
Todos ellos reconocieron el derecho a la vida desde la concepción, basándose en que, en 2008, la Suprema Corte de Justicia de México decidió que la decisión de legislar o no sobre el aborto, tanto en un sentido o en otro, era una atribución soberana de los legisladores locales.
Sin embargo, el proyecto de sentencia presentado luego decía en contra de lo anterior que si la Constitución Mexicana no reconoce la personalidad jurídica sino después del nacimiento y, por tanto, si no había derecho a la vida para los nascituros, los estados mexicanos no podrían legislar en sentido contrario, vulnerando la dignidad y los derechos fundamentales de las mujeres, éstos sí, reconocidos por la Constitución. Por tanto, según el ministro ponente, las constituciones estatales que reconocen el derecho a la vida desde la concepción deberían ser declaradas inválidas.
El texto del proyecto presentado por Fernando Franco repetía los argumentos que propiciaron la aprobación del aborto en el Distrito Federal. Decía entre otras cosas:
“La Constitución política de los Estados Unidos Mexicanos no establece que los no nacidos sean personas, individuos o sujetos jurídicos o normativos y sólo los reconoce como bienes jurídicamente protegidos, por más que califiquen como pertenecientes a la especie humana”.
“La Constitución reconoce derechos fundamentales para la persona jurídica, es decir, para el individuo que ha nacido, y, por lo tanto, si el ámbito personal de validez de las normas constitucionales se refiere a los nacidos, ya no puede entenderse referido a la vida prenatal”.
“La propia norma suprema también hace referencia al nacimiento, destacadamente en el artículo 30, el precepto que establece los supuestos en que se debe considerar que una persona tiene nacionalidad mexicana. La norma indica que el hecho generador de ese estatus es, precisamente, el nacimiento; no la fecundación o concepción. La calidad de 'mexicano', de acuerdo con la propia Constitución general, conlleva determinadas consecuencias jurídicas, derechos y obligaciones, que sólo son aplicables a los sujetos nacidos, porque los no nacidos aún no tienen ese carácter.
“Por otro lado, la postura consistente en que se es sujeto de derecho a partir del nacimiento se refuerza al tomar en cuenta el contenido del artículo 7 de la Convención sobre los Derechos del Niño, de la cual México es parte. Ese precepto dice que 'el niño será inscrito inmediatamente después de su nacimiento y tendrá derecho desde que nace a un nombre, a adquirir una nacionalidad y, en la medida de los posible, a conocer a sus padres y a ser cuidado por ellos'”.
“El artículo robustece la noción de que estatus de 'persona', para efectos jurídicos, se contrae desde el momento del nacimiento, pues es hasta entonces que el niño tiene derecho a ser inscrito en un registro, a un nombre, a daquirir una nacionalidad y a conocer a sus padres y ser cuidado por ellos. Es a partir del nacimiento que adquiere ese carácter un 'niño' o 'niña' para todos los efectos legales, con las excepciones que establece la legislación civil, mismas que están, en todo caso, sujetas a la condición necesaria y absoluta del nacimiento para su eficacia”.
“Por lo tanto, a partir de una interpretación de la Constitución política de los Estados Unidos Mexicanos o de los tratados internacionales que interesan al caso, no se puede concluir que el producto de la concepción o fecundación, independientemente de la etapa gestacional en que se encuentre, se deba considerar como persona jurídica o individuo, para efectos de ser sujeto de los derechos constitucionales o de tener capacidad jurídica”.
“A mayor abundamiento, debe decirse que este tribunal constitucional se pronunció también en el sentido de que el derecho a la vida no es absoluto, y así, en cualquier caso, el bien constitucionalmente protegido relativo a la vida prenatal no podría tener una prevalencia absoluta e ilimitada en relación con otros bienes y derechos constitucionalmente protegidos al calificar como persona humana en sentido normativo al producto de la concepción en etapa prenatal, en detrimento de los derechos de las personas nacidas”.
“Por lo tanto, si las normas generales impugnadas, incluso cuando pretendan proteger la vida prenatal, violan la dignidad y los derechos fundamentales de las mujeres, en especial de las que no desean procrear, entonces esa condición sería suficiente para no ser válidas constitucionalmente”.
En el mismo día en el que se inició el juicio de inconstitucionalidad del artículo 7º de la Constitución de Baja California, el lunes día 26 de septiembre de 2011, el presidente de México, Felipe Calderón, pidió al Senado de la República eliminar la declaración interpretativa sobre la protección a la vida desde el momento de la concepción.
En un comunicado emitido por la Presidencia de la República, Calderón afirmaba que, una vez que los tratados internacionales de derechos humanos firmados por el país tienen el mismo nivel de protección que los contenidos en la propia Constitución, la Presidencia piensa que ya no tendría sentido mantener la Declaración Interpretativa.
El comunicado sostenía también que, al retirarse la reserva mencionada, México no contraería nuevos compromisos además de los ya contraídos al adherir al Pacto de San José. El comunicado consideraba, además, que con la misma lógica jurídica de la Declaración Interpretativa, la expresión “en general”, contenida en el Pacto, ya permite que las leyes penales y civiles puedan preservar en concreto algunos agravantes, atenuantes o excluyentes de responsabilidad con relación al crimen de aborto, o sea, que no se alteraría el orden jurídico existente en México en materia de aborto.
La iniciativa del presidente fue de modo general bien acogida por la población mexicana, mayoritariamente contraria al aborto, así como lo es en general en toda América Latina, pero fue duramente criticada por la prensa.
Los periódicos mexicanos criticaban el presidente Calderón, afirmando que, si fuese eliminada tal declaración, México “estaría obligado a asumir la defensa de la vida desde el momento de la concepción”, aunque se pudiesen admitir algunas excepciones en casos especiales, porque, según la Constitución Mexicana, los tratados internacionales de derechos humanos se equiparan al nivel constitucional.
Entre los tratados internacionales firmados por México está el Pacto de San José de Costa Rica, que afirma, en sus artículos 1, 3 y 4: Artículo 1-§2. “Para efectos de esta convención, persona es todo ser humano”; Artículo 3º. “Toda persona tiene derecho al reconocimiento de su personalidad jurídica”; Artículo 4º. “Toda persona tiene el derecho de que se respete su vida. Ese derecho debe ser protegido por la ley y, en general, desde el momento de la concepción”.
Por Nieves San Martín
http://www.zenit.org/article-40741?l=spanish
Sobre las reformas constitucionales de los estados mexicanos a favor de la vida, declaradas válidas por la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), la Conferencia Episcopal Mexicana (CEM) hizo público un comunicado el 30 de septiembre, en el que fijaba la posición de los obispos mexicanos.
“Los ministros que votaron en contra del proyecto de resolución que invalidaba las reformas por la vida actuaron conforme a derecho –afirma el comunicado--. Revisaron el caso desde el punto de vista jurídico y encontraron necesario rechazarlo. Por tanto, hay que agradecer a estos ministros su apego a la legalidad, sin que ello implique que necesiten ser defendidos”.
“El diputado local que concede derechos al no nacido, tiene la atribución legal de hacerlo y es correcto que lo haga –añaden los obispos--. En la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos no existe una prohibición o impedimento para que los congresos estatales protejan el derecho a la vida. Las reformas constitucionales a favor de la vida en 18 estados son legítimas desde el punto de vista legal y fueron aprobadas según las facultades con las que cuentan las legislaturas locales”.
“No es cierto –dicen los obispos- que reconocerle derecho al no nacido invalide o atropelle los derechos de los demás. Es falso que vulnera los derechos de las mujeres, pues se trata del derecho de un tercero, no el suyo. Además, las reformas constitucionales mantienen las excusas absolutorias, dado que esto es materia de la legislación secundaria. En los casos donde se reformó el código penal junto con la reforma constitucional se permitió la permutación de la pena corporal por un tratamiento médico integral, evitando así la victimización de la mujer que, tras un aborto, enfrenta ya un gran problema psicológico, físico y moral, de por sí”.
“Los argumentos que permitieron que la Corte validara las reformas en los estados no están basados en ideologías, en religión o concepción moral. Es un tema de derechos humanos y su salvaguarda para todos los seres humanos, independientemente de su etapa de desarrollo. El precisar en las Constituciones locales que el derecho a la vida inicia en el momento de la concepción, constituye una reforma que amplía el ámbito de protección de las personas y ha sido aprobado por legisladores locales del PRI, PAN, PRD, Nueva Alianza, PVEM, PT, etc”, añade.
“Por estas razones de peso jurídico, la Corte refrenda y confirma la calidad de las reformas constitucionales a favor de la vida que fueron aprobadas en 18 entidades federativas, donde legisladores locales hicieron uso de las facultades que la ley les otorga. De esta manera, los congresos locales respondieron a una concepción acerca de la vida humana, compartida por amplios sectores o grupos sociales en cada una de esas entidades federativas, que ven, en el no nacido, el ser más indefenso y, por tanto, merecedor de la total protección –subraya--. Representar las causas ciudadanas es sin duda una función fundamental de nuestros representantes populares”.
“Es falso –concluye- que las reformas por la vida criminalizan a la mujer. En todo caso, toda la legislación penal mexicana federal y en cada estado, incluido el Distrito Federal, explícitamente cataloga el aborto como un delito, antes y después de estas reformas por la vida. La Corte Suprema de México no alcanzó la mayoría legal de votos para derribar las reformas constitucionales que blindaron la vida ante el aborto en México. Con cuatro votos en contra, el proyecto abortista del juez Fernando Franco fue descartado en una histórica jornada para la defensa de la vida en el país”.
El mensaje de los obispos se felicitaba así por un proceso que conoció idas y venidas entre abortistas y defensores de la vida humana en cualquier estadio de su gestación.
El 28 de septiembre, tercer día del debate sobre el proyecto del juez Franco, la SCJN escuchó la decisiva opinión del juez Jorge Pardo quien manifestó su oposición a la iniciativa antivida y sumó el cuarto voto en contra. El proyecto necesitaba ocho de once votos para imponer un aborto sin restricciones en todo el país.
Entre los días 26 y 29 de septiembre de 2011, la SCJN juzgó dos acciones de inconstitucionalidad que exigían que el poder judicial invalidase las constituciones de los estados mexicanos que defienden el derecho a la vida desde la concepción.
Para que la sentencia fuera válida, se necesitaban los votos de ocho de los once ministros. Se sabía que por lo menos siete votarían a favor del aborto y otros dos, Sergio Aguirre Anguiano y Guillermo Ortíz Mayagoitia, votarían a favor de la vida.
Se sabía que la mayoría de los ministros estaban a favor del proyecto del ponente, según el cual en México no existe derecho a la vida antes del nacimiento y, aunque existiese, no sería absoluto y el derecho a la vida del niño por nacer, en cualquier época del embarazo, no podría violar la dignidad y los derechos reproductivos de las mujeres.
El 26 de septiembre, el ministro Sergio Aguirre Anguiano se posicionó a favor de la vida, conforme a lo esperado. El 27 de septiembre, se posicionaron a favor de la vida Guillermo Ortíz Mayagoitia y Margarita Luna Ramos. El 28 de septiembre, se posicionó a favor de la vida Jorge Pardo Rebolledo, con lo que quedaba declarada la constitucionalidad de la defensa de la vida en México.
Si no fuese por la claridad con que Anguiano, Mayagoitia, Ramos y Rebolledo defendieron la constitucionalidad del derecho a la vida, este país habría reconocido, en septiembre pasado, que sólo existe derecho a la vida después del nacimiento. En este caso, el aborto quedaría legalizado de hecho en México, en los nueves meses del embarazo, lo que sería un precedente que podría extenderse a toda América Latina.
La historia es larga. En 2007, el Distrito Federal legalizó el aborto hasta los tres meses de embarazo, a pesar de que en México la mayoría del pueblo es contraria al aborto.
Grupos a favor de la vida emprendieron dos acciones en la Suprema Corte de Justicia, pidiendo que el tribunal declarase la inconstitucionalidad de la ley (Acción de Inconstitucionalidad (146/2007 y 147/2007). En 2008, la Suprema Corte juzgó las acciones y consideró la legalización del aborto en el Distrito Federal válida y constitucional.
La decisión final decía que: “La legalización del aborto no contraría el derecho a la vida, pues éste se vincula únicamente con la persona que ha nacido”.
Hacía además las siguientes discutibles afirmaciones: “El vocablo ‘persona’ se distingue de los de ‘ser humano’ u ‘hombre’, que implican una realidad biológica y que no son objeto de derecho. Para que una persona pueda ser sujeto de derechos y obligaciones, se requiere la ‘capacidad jurídica’, y ésta se adquiere con el nacimiento y se pierde con la muerte”.
“Suponer que desde la concepción el ser humano tiene la calidad de persona implicaría suprimir los efectos jurídicos del nacimiento, que es el hecho que otorga la calidad de persona”.
“Consecuentemente, los proponentes de la acción de inconstitucionalidad parten de una falacia, a saber, que el derecho a la vida, reconocido y protegido constitucional y legalmente, tiene como destinatario a todo ser humano”.
“El ‘nasciturus’ no es titular del derecho a la vida, lo que se corrobora si se atiende al hecho de que en la mayoría de las legislaciones se establece una sanción penal más elevada para el infanticidio o el homicidio, que para el aborto”.
“El artículo 1 de la Convención sobre los Derechos del Niño, si bien establece la necesidad de la protección del niño ‘tanto antes como después del nacimiento’, no dispone que el ‘nasciturus’ sea un niño y, por tanto, titular de los derechos consagrados en dicho instrumento, pues conforme al propio numeral’… se entiende por niño todo ser humano menor de dieciocho años de edad…’, y tomando en cuenta que la edad comienza con el nacimiento, es claro que se utiliza un concepto amplio de ser humano que sólo comprende al nacido”.
En respuesta a la decisión de la Suprema Corte, entre 2008 y 2011, dieciocho de los treinta y un estados mexicanos, siguiendo la posición mayoritaria de sus ciudadanos, enmendaron sus propias constituciones para reconocer el derecho a la vida desde la concepción.
Los estados mexicanos que enmendaron sus constituciones y reconocieron el derecho a la vida desde la concepción fueron los Estados de Baja California, San Luis Potosí, Chihuahua, Sonora, Morelos, Colima, Puebla, Jalisco, Durango, Nayarit, Quintana Roo, Campeche, Guanajuato, Yucatán, Querétaro, Oaxaca, Chiapas y Tamaulipas.
Todos ellos reconocieron el derecho a la vida desde la concepción, basándose en que, en 2008, la Suprema Corte de Justicia de México decidió que la decisión de legislar o no sobre el aborto, tanto en un sentido o en otro, era una atribución soberana de los legisladores locales.
Sin embargo, el proyecto de sentencia presentado luego decía en contra de lo anterior que si la Constitución Mexicana no reconoce la personalidad jurídica sino después del nacimiento y, por tanto, si no había derecho a la vida para los nascituros, los estados mexicanos no podrían legislar en sentido contrario, vulnerando la dignidad y los derechos fundamentales de las mujeres, éstos sí, reconocidos por la Constitución. Por tanto, según el ministro ponente, las constituciones estatales que reconocen el derecho a la vida desde la concepción deberían ser declaradas inválidas.
El texto del proyecto presentado por Fernando Franco repetía los argumentos que propiciaron la aprobación del aborto en el Distrito Federal. Decía entre otras cosas:
“La Constitución política de los Estados Unidos Mexicanos no establece que los no nacidos sean personas, individuos o sujetos jurídicos o normativos y sólo los reconoce como bienes jurídicamente protegidos, por más que califiquen como pertenecientes a la especie humana”.
“La Constitución reconoce derechos fundamentales para la persona jurídica, es decir, para el individuo que ha nacido, y, por lo tanto, si el ámbito personal de validez de las normas constitucionales se refiere a los nacidos, ya no puede entenderse referido a la vida prenatal”.
“La propia norma suprema también hace referencia al nacimiento, destacadamente en el artículo 30, el precepto que establece los supuestos en que se debe considerar que una persona tiene nacionalidad mexicana. La norma indica que el hecho generador de ese estatus es, precisamente, el nacimiento; no la fecundación o concepción. La calidad de 'mexicano', de acuerdo con la propia Constitución general, conlleva determinadas consecuencias jurídicas, derechos y obligaciones, que sólo son aplicables a los sujetos nacidos, porque los no nacidos aún no tienen ese carácter.
“Por otro lado, la postura consistente en que se es sujeto de derecho a partir del nacimiento se refuerza al tomar en cuenta el contenido del artículo 7 de la Convención sobre los Derechos del Niño, de la cual México es parte. Ese precepto dice que 'el niño será inscrito inmediatamente después de su nacimiento y tendrá derecho desde que nace a un nombre, a adquirir una nacionalidad y, en la medida de los posible, a conocer a sus padres y a ser cuidado por ellos'”.
“El artículo robustece la noción de que estatus de 'persona', para efectos jurídicos, se contrae desde el momento del nacimiento, pues es hasta entonces que el niño tiene derecho a ser inscrito en un registro, a un nombre, a daquirir una nacionalidad y a conocer a sus padres y ser cuidado por ellos. Es a partir del nacimiento que adquiere ese carácter un 'niño' o 'niña' para todos los efectos legales, con las excepciones que establece la legislación civil, mismas que están, en todo caso, sujetas a la condición necesaria y absoluta del nacimiento para su eficacia”.
“Por lo tanto, a partir de una interpretación de la Constitución política de los Estados Unidos Mexicanos o de los tratados internacionales que interesan al caso, no se puede concluir que el producto de la concepción o fecundación, independientemente de la etapa gestacional en que se encuentre, se deba considerar como persona jurídica o individuo, para efectos de ser sujeto de los derechos constitucionales o de tener capacidad jurídica”.
“A mayor abundamiento, debe decirse que este tribunal constitucional se pronunció también en el sentido de que el derecho a la vida no es absoluto, y así, en cualquier caso, el bien constitucionalmente protegido relativo a la vida prenatal no podría tener una prevalencia absoluta e ilimitada en relación con otros bienes y derechos constitucionalmente protegidos al calificar como persona humana en sentido normativo al producto de la concepción en etapa prenatal, en detrimento de los derechos de las personas nacidas”.
“Por lo tanto, si las normas generales impugnadas, incluso cuando pretendan proteger la vida prenatal, violan la dignidad y los derechos fundamentales de las mujeres, en especial de las que no desean procrear, entonces esa condición sería suficiente para no ser válidas constitucionalmente”.
En el mismo día en el que se inició el juicio de inconstitucionalidad del artículo 7º de la Constitución de Baja California, el lunes día 26 de septiembre de 2011, el presidente de México, Felipe Calderón, pidió al Senado de la República eliminar la declaración interpretativa sobre la protección a la vida desde el momento de la concepción.
En un comunicado emitido por la Presidencia de la República, Calderón afirmaba que, una vez que los tratados internacionales de derechos humanos firmados por el país tienen el mismo nivel de protección que los contenidos en la propia Constitución, la Presidencia piensa que ya no tendría sentido mantener la Declaración Interpretativa.
El comunicado sostenía también que, al retirarse la reserva mencionada, México no contraería nuevos compromisos además de los ya contraídos al adherir al Pacto de San José. El comunicado consideraba, además, que con la misma lógica jurídica de la Declaración Interpretativa, la expresión “en general”, contenida en el Pacto, ya permite que las leyes penales y civiles puedan preservar en concreto algunos agravantes, atenuantes o excluyentes de responsabilidad con relación al crimen de aborto, o sea, que no se alteraría el orden jurídico existente en México en materia de aborto.
La iniciativa del presidente fue de modo general bien acogida por la población mexicana, mayoritariamente contraria al aborto, así como lo es en general en toda América Latina, pero fue duramente criticada por la prensa.
Los periódicos mexicanos criticaban el presidente Calderón, afirmando que, si fuese eliminada tal declaración, México “estaría obligado a asumir la defensa de la vida desde el momento de la concepción”, aunque se pudiesen admitir algunas excepciones en casos especiales, porque, según la Constitución Mexicana, los tratados internacionales de derechos humanos se equiparan al nivel constitucional.
Entre los tratados internacionales firmados por México está el Pacto de San José de Costa Rica, que afirma, en sus artículos 1, 3 y 4: Artículo 1-§2. “Para efectos de esta convención, persona es todo ser humano”; Artículo 3º. “Toda persona tiene derecho al reconocimiento de su personalidad jurídica”; Artículo 4º. “Toda persona tiene el derecho de que se respete su vida. Ese derecho debe ser protegido por la ley y, en general, desde el momento de la concepción”.
Por Nieves San Martín
http://www.zenit.org/article-40741?l=spanish
Derecho y vida humana Una encrucijada sangrienta
Rafael Navarro-Valls
MADRID, miércoles 2 noviembre 2011 (ZENIT.org).- Ofrecemos una nueva contribución en nuestra sección Observatorio Jurídico, sobre libertad, cuestiones relacionadas con los derechos humanos y su relación con la antropología y la fe cristianas, que dirige el español Rafael Navarro-Valls, catedrático de la Facultad de Derecho de la Universidad Complutense de Madrid, y secretario general de la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación de España.
* * * * *
La cuestión del aborto es hoy la “encrucijada sangrienta” de la política y del derecho. Una cuestión donde se entrelazan posiciones enfrentadas sobre la liberación judicial, la liberación sexual, la liberalización de la conciencia humana y la liberación de la mujer.
Después de una etapa de reivindicación de un supuesto derecho al aborto --vagamente entrevisto, dicen, “en la penumbra de la constituciones”- la izquierda americana comenzó a distanciarse de un cierto “racismo cromosómico” de algunos de sus colegas europeos. Esto se explica por el hecho de que Estados Unidos lanzó durante más de doscientos años una ofensiva sin precedentes a favor de los más débiles: liberó a los esclavos, potenció los derechos civiles y desarrolló un sistema único de atención a los discapacitados y de discriminación positiva a favor de los más necesitados. La brutal liberalización del aborto de 1973, realizada por el Tribunal Supremo de EE.UU. con la sentencia Ros versus Wade era contradictoria, con un pasado jurídicamente volcado hacia la vida humana. Tal vez por eso, el Tribunal Supremo comenzó a partir de los 90 a distanciarse de Roe, tutelando el derecho de los estados a restringir el aborto legal.
Cuatro sentencias más o menos recientes muestran un cierto acercamiento entre la jurisprudencia americana y la europea, es decir, una tendencia marcada hacia la tutela de la vida humana, tanto en USA como en Europa.
Tribunal de Justicia de la Unión Europea
La primera es la dictada por el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (18 octubre 2011) prohibiendo patentar células y líneas celulares obtenidas de embriones humanos. Viene a recoger, en sus líneas generales, los criterios defendidos por el abogado general del tribunal: las células en primer estadio de un cuerpo humano en desarrollo deben clasificarse como embriones y por lo tanto no patentables; tal definición se refiere tanto a ovocitos en los que se trasplante un núcleo de célula madura (clonación) como a células obtenidas de ovocitos por estimulación (partenogénesis); el estadio de blastocito también debe ser clasificado como embrión.
De este modo, el principio de la dignidad humana de la directiva 98/44 de la UE, que “prohíbe el uso de embriones humanos con fines comerciales e industriales” es un principio que hay que aplicar no sólo en una persona humana adulta y en un neonato, sino también en el cuerpo humano desde su primer estadio de desarrollo.
Se entiende así, que toda la materia biomédica y genética sea un campo especialmente propicio para la proliferación de las objeciones de conciencia, precisamente por el conjunto de importantes valores que en él confluyen, así como la pluralidad de perspectivas éticas desde las que es susceptible.
Tribunal Europeo de Derechos Humanos y Corte Suprema de Mexico
El segundo pronunciamiento que aborda el problema de las prácticas abortivas y el derecho a la vida es la Sentencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos (16 diciembre 2010). Los antecedentes son: Tres mujeres irlandesas (con identidad oculta bajo las letras A, B y C) deciden trasladarse al Reino Unido para abortar, a la vista de las restricciones de la ley. Con posterioridad, demandan a Irlanda ante el TEDH, aduciendo que con las restricciones de su país se violaba ”su derecho a la vida privada”. El Tribunal, desde luego reconociendo un amplio campo a la privacyde las mujeres, no incluye en él estrictamente un “derecho al aborto”, entre otras razones porque el derecho de la mujer ha de ser ponderado teniendo en cuenta la existencia de otros derechos y libertades en juego, en particular, los del concebido y no nacido, también protegido por el artículo 2 de la Convención Europea de Derechos Humanos.
En otras palabras, puede permitirse el aborto en determinados casos, pero ello no supone un derecho a abortar. Por decirlo en palabras de la sentencia: “no toda regulación de la interrupción del embarazo constituye una injerencia en el derecho al respeto de la vida privada de la madre”.
De algún modo, una reciente resolución de la Corte Suprema de México (29 septiembre 2011), transita por los mismos senderos de la que acabamos de resumir. En México 18 estados (Chiapas, Veracruz, Querétaro, Chihuahua, Campeche, Colima, Puebla, Durango, Jalisco, Nayarit, Quintana Roo, Guanajuato, Yucatán, Sonora, Morelos, Oaxaca, Baja California y San Luis Potosí) han blindado sus constituciones estableciendo una vigorosa protección jurídica de la vida. No se olvide que México está constituido por 31 estados y un Distrito Federal, y que cada estado posee su propio código penal. En 2007 el Distrito Federal legalizó el aborto hasta los tres meses de embarazo, a pesar que en México la mayoría del pueblo es contraria al aborto. Esta reforma fue declarada constitucional por la sentencia de 29 agosto de 2008 de la Corte Suprema de México.
Basándose en esta última sentencia, fue planteada ante la Corte Suprema la posible inconstitucionalidad de la ley de Baja California, que protege al ser humano desde su concepción. La Corte, sin embargo, avaló la reforma provida del estado de Baja California, ya que los magistrados (ministros, en la terminología mexicana) que querían anularla no alcanzaron la mayoría cualificada necesaria. Como ha dicho el profesor Soberanes al comentar estas últimas sentencias “la complejidad de los casos en que entran en conflicto los derechos no puede resolverse de la forma simplista, consistente en negar el carácter de derecho a uno de esos (el derecho a la vida) o en eliminarlo simple y llanamente. Anular un derecho para todos los supuestos por el simple hecho de que interfiere con otro, en un supuesto en concreto, es generalizar. Y toda generalización es una reducción”.
Tribunal Supremo de Alabama
La cuarta sentencia a la que deseo referirme, es la de la Corte Suprema de Alabama (9 septiembre 2011), que amplió la protección legal para el embrión y/o el feto, al determinar que la Ley de Alabama sobre homicidio culposo se puede aplicar a un niño no nacido en cualquier etapa de desarrollo. El supuesto de hecho es el siguiente. April Mack tenía 12 semanas de embarazo en septiembre de 2007, cuando ella y su novio tuvieron un accidente automovilístico que más tarde le provocó un aborto involuntario de su hijo por nacer. April demandó a los culpables del accidente por los daños que le provocó el incidente, pero también por el homicidio culposo de su hijo por nacer. Un juez del condado de Jefferson desestimó el caso del bebé Mack, y determinó que el feto no gozaba de la protección jurídica de la ley de homicidio culposo, ya que no podría sobrevivir fuera del útero. El caso llegó hasta la Corte Suprema de Alabama, donde los jueces por unanimidad revocaron la sentencia de primera instancia. El Tribunal sostuvo que la ley se aplica por homicidio culposo para el feto en cualquier etapa de desarrollo
Con esta decisión Alabama se convierte en el décimo estado americano que castiga el homicidio culposo de una persona no nacida, independientemente de su viabilidad fuera del útero materno.
“Esta es mi vida eterna”
Lo que vienen implícitamente a reconocer las sentencias reseñadas es que la vida humana tiene una extraordinaria seriedad, especialmente en la sociedad secularizada, precisamente porque es la única vida que cuenta para muchos. Al haberse oscurecido la fe en otra vida ultraterrena (“ésta de aquí es mi vida eterna”, dicen los no creyentes), el avance de legislaciones que la hieren en su inicio o en su ocaso es una paradoja que, como ha observado D´Agostino, contradice la propia imagen que el hombre de la postmodernidad ha construido de sí mismo. Tal vez por eso están apareciendo cada vez con más frecuencia los “nuevos herejes de la izquierda”: pacifistas, ecologistas, feministas, “agnósticos de toda la vida”, que, consternados por la matanza de unos 40 millones de niños al año, de pronto, se convierten en pro-vida. La particular odisea de Norma MCCorvey (alias Jean Roe, la heroína prochoice americana) fue todo un ejemplo. A los 49 años, después de ser una activista incansable pro aborto, decidió que había sido manipulada durante 25 años: hoy es una pro-vida de primera línea.
Poco a poco parece que los Tribunales –en uno y otro lado del Atlántico- van contemplando las relaciones entre el derecho y la vida humana con mayor rigor y equilibrio, sin los simplistas planteamientos que conducían a “desequilibrar” la balanza de los derechos a favor de la mujer y contra el no nacido.
http://www.zenit.org/article-40797?l=spanish
MADRID, miércoles 2 noviembre 2011 (ZENIT.org).- Ofrecemos una nueva contribución en nuestra sección Observatorio Jurídico, sobre libertad, cuestiones relacionadas con los derechos humanos y su relación con la antropología y la fe cristianas, que dirige el español Rafael Navarro-Valls, catedrático de la Facultad de Derecho de la Universidad Complutense de Madrid, y secretario general de la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación de España.
* * * * *
La cuestión del aborto es hoy la “encrucijada sangrienta” de la política y del derecho. Una cuestión donde se entrelazan posiciones enfrentadas sobre la liberación judicial, la liberación sexual, la liberalización de la conciencia humana y la liberación de la mujer.
Después de una etapa de reivindicación de un supuesto derecho al aborto --vagamente entrevisto, dicen, “en la penumbra de la constituciones”- la izquierda americana comenzó a distanciarse de un cierto “racismo cromosómico” de algunos de sus colegas europeos. Esto se explica por el hecho de que Estados Unidos lanzó durante más de doscientos años una ofensiva sin precedentes a favor de los más débiles: liberó a los esclavos, potenció los derechos civiles y desarrolló un sistema único de atención a los discapacitados y de discriminación positiva a favor de los más necesitados. La brutal liberalización del aborto de 1973, realizada por el Tribunal Supremo de EE.UU. con la sentencia Ros versus Wade era contradictoria, con un pasado jurídicamente volcado hacia la vida humana. Tal vez por eso, el Tribunal Supremo comenzó a partir de los 90 a distanciarse de Roe, tutelando el derecho de los estados a restringir el aborto legal.
Cuatro sentencias más o menos recientes muestran un cierto acercamiento entre la jurisprudencia americana y la europea, es decir, una tendencia marcada hacia la tutela de la vida humana, tanto en USA como en Europa.
Tribunal de Justicia de la Unión Europea
La primera es la dictada por el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (18 octubre 2011) prohibiendo patentar células y líneas celulares obtenidas de embriones humanos. Viene a recoger, en sus líneas generales, los criterios defendidos por el abogado general del tribunal: las células en primer estadio de un cuerpo humano en desarrollo deben clasificarse como embriones y por lo tanto no patentables; tal definición se refiere tanto a ovocitos en los que se trasplante un núcleo de célula madura (clonación) como a células obtenidas de ovocitos por estimulación (partenogénesis); el estadio de blastocito también debe ser clasificado como embrión.
De este modo, el principio de la dignidad humana de la directiva 98/44 de la UE, que “prohíbe el uso de embriones humanos con fines comerciales e industriales” es un principio que hay que aplicar no sólo en una persona humana adulta y en un neonato, sino también en el cuerpo humano desde su primer estadio de desarrollo.
Se entiende así, que toda la materia biomédica y genética sea un campo especialmente propicio para la proliferación de las objeciones de conciencia, precisamente por el conjunto de importantes valores que en él confluyen, así como la pluralidad de perspectivas éticas desde las que es susceptible.
Tribunal Europeo de Derechos Humanos y Corte Suprema de Mexico
El segundo pronunciamiento que aborda el problema de las prácticas abortivas y el derecho a la vida es la Sentencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos (16 diciembre 2010). Los antecedentes son: Tres mujeres irlandesas (con identidad oculta bajo las letras A, B y C) deciden trasladarse al Reino Unido para abortar, a la vista de las restricciones de la ley. Con posterioridad, demandan a Irlanda ante el TEDH, aduciendo que con las restricciones de su país se violaba ”su derecho a la vida privada”. El Tribunal, desde luego reconociendo un amplio campo a la privacyde las mujeres, no incluye en él estrictamente un “derecho al aborto”, entre otras razones porque el derecho de la mujer ha de ser ponderado teniendo en cuenta la existencia de otros derechos y libertades en juego, en particular, los del concebido y no nacido, también protegido por el artículo 2 de la Convención Europea de Derechos Humanos.
En otras palabras, puede permitirse el aborto en determinados casos, pero ello no supone un derecho a abortar. Por decirlo en palabras de la sentencia: “no toda regulación de la interrupción del embarazo constituye una injerencia en el derecho al respeto de la vida privada de la madre”.
De algún modo, una reciente resolución de la Corte Suprema de México (29 septiembre 2011), transita por los mismos senderos de la que acabamos de resumir. En México 18 estados (Chiapas, Veracruz, Querétaro, Chihuahua, Campeche, Colima, Puebla, Durango, Jalisco, Nayarit, Quintana Roo, Guanajuato, Yucatán, Sonora, Morelos, Oaxaca, Baja California y San Luis Potosí) han blindado sus constituciones estableciendo una vigorosa protección jurídica de la vida. No se olvide que México está constituido por 31 estados y un Distrito Federal, y que cada estado posee su propio código penal. En 2007 el Distrito Federal legalizó el aborto hasta los tres meses de embarazo, a pesar que en México la mayoría del pueblo es contraria al aborto. Esta reforma fue declarada constitucional por la sentencia de 29 agosto de 2008 de la Corte Suprema de México.
Basándose en esta última sentencia, fue planteada ante la Corte Suprema la posible inconstitucionalidad de la ley de Baja California, que protege al ser humano desde su concepción. La Corte, sin embargo, avaló la reforma provida del estado de Baja California, ya que los magistrados (ministros, en la terminología mexicana) que querían anularla no alcanzaron la mayoría cualificada necesaria. Como ha dicho el profesor Soberanes al comentar estas últimas sentencias “la complejidad de los casos en que entran en conflicto los derechos no puede resolverse de la forma simplista, consistente en negar el carácter de derecho a uno de esos (el derecho a la vida) o en eliminarlo simple y llanamente. Anular un derecho para todos los supuestos por el simple hecho de que interfiere con otro, en un supuesto en concreto, es generalizar. Y toda generalización es una reducción”.
Tribunal Supremo de Alabama
La cuarta sentencia a la que deseo referirme, es la de la Corte Suprema de Alabama (9 septiembre 2011), que amplió la protección legal para el embrión y/o el feto, al determinar que la Ley de Alabama sobre homicidio culposo se puede aplicar a un niño no nacido en cualquier etapa de desarrollo. El supuesto de hecho es el siguiente. April Mack tenía 12 semanas de embarazo en septiembre de 2007, cuando ella y su novio tuvieron un accidente automovilístico que más tarde le provocó un aborto involuntario de su hijo por nacer. April demandó a los culpables del accidente por los daños que le provocó el incidente, pero también por el homicidio culposo de su hijo por nacer. Un juez del condado de Jefferson desestimó el caso del bebé Mack, y determinó que el feto no gozaba de la protección jurídica de la ley de homicidio culposo, ya que no podría sobrevivir fuera del útero. El caso llegó hasta la Corte Suprema de Alabama, donde los jueces por unanimidad revocaron la sentencia de primera instancia. El Tribunal sostuvo que la ley se aplica por homicidio culposo para el feto en cualquier etapa de desarrollo
Con esta decisión Alabama se convierte en el décimo estado americano que castiga el homicidio culposo de una persona no nacida, independientemente de su viabilidad fuera del útero materno.
“Esta es mi vida eterna”
Lo que vienen implícitamente a reconocer las sentencias reseñadas es que la vida humana tiene una extraordinaria seriedad, especialmente en la sociedad secularizada, precisamente porque es la única vida que cuenta para muchos. Al haberse oscurecido la fe en otra vida ultraterrena (“ésta de aquí es mi vida eterna”, dicen los no creyentes), el avance de legislaciones que la hieren en su inicio o en su ocaso es una paradoja que, como ha observado D´Agostino, contradice la propia imagen que el hombre de la postmodernidad ha construido de sí mismo. Tal vez por eso están apareciendo cada vez con más frecuencia los “nuevos herejes de la izquierda”: pacifistas, ecologistas, feministas, “agnósticos de toda la vida”, que, consternados por la matanza de unos 40 millones de niños al año, de pronto, se convierten en pro-vida. La particular odisea de Norma MCCorvey (alias Jean Roe, la heroína prochoice americana) fue todo un ejemplo. A los 49 años, después de ser una activista incansable pro aborto, decidió que había sido manipulada durante 25 años: hoy es una pro-vida de primera línea.
Poco a poco parece que los Tribunales –en uno y otro lado del Atlántico- van contemplando las relaciones entre el derecho y la vida humana con mayor rigor y equilibrio, sin los simplistas planteamientos que conducían a “desequilibrar” la balanza de los derechos a favor de la mujer y contra el no nacido.
http://www.zenit.org/article-40797?l=spanish
Maternidad a precio de coste El peligro de la fecundación in vitro
ROMA, domingo 6 de noviembre de 2011 (ZENIT.org). – A pesar de que cada vez más mujeres utilizan los tratamientos de fecundación in vitro, aumentan las evidencias que confirman las desventajas de su uso.
El médico canadiense John Barrett describía lo que denominaba una "epidemia de nacimientos múltiples, debidos en gran parte a la fecundación in vitro", informaba el periódico National Post el 22 de septiembre.
"Lo que está haciendo la industria de la fecundación in vitro es crear una población de bebés enfermos... que está afectando a toda la sociedad", afirmaba.
Según el artículo que citaba datos de Statistics Canada, el número de nacimientos múltiples en Canadá ha aumenta en un 45% hasta casi 12.000 al año en el periodo 1991 a 2008.
En otro artículo sobre la fecundación in vitro el 26 de septiembre, el National Post informaba de que se la ha vinculado a raros trastornos genéticos.
En una conferencia sobre fertilidad, la doctora Rosanna Weksberg decía que los bebés nacidos por fecundación in vitro tienen 10 veces más probabilidades de sufrir problemas genéticos. Aunque declaraba su apoyo a la utilización de la fecundación in vitro, Weksberg también decía que está viendo a muchos niños nacidos gracias a ella que sufren de raras enfermedades.
Añadía que hay evidencias de que los bebés nacidos por fecundación in vitro son más propensos a nacer con bajo peso.
La causa de este aumento del riesgo de problemas genéticos es desconocida, pero según Weksberg podría ser una combinación de los problemas de fertilidad de los padres y de los tratamientos de fertilidad mismos.
En los casos en los que se involucra a donantes externos, para los niños puede haber otros problemas debido a la falta de conocimiento de los problemas médicos de su padre biológico.
Enfermedad
En Australia, un canal de televisión hacía pública hace poco la historia de una mujer concebida con el semen de un donante, que ahora tiene cáncer de colon hereditario, algo que no viene de su madre.
Según un reportaje publicado el 5 de septiembre por el servicio British BioNews, la mujer no puede obtener información alguna sobre su padre, ni puede contactar con sus otros ocho medio hermanos, por el hecho de que en el momento de su concepción la identidad de los donantes se mantenía en secreto.
Algunos estados australianos han cambiado la ley que exige a los donantes que consientan que se divulgue información sobre ellos, pero el cambio no tiene carácter retroactivo.
El 21 de julio la norteamericana ABC News informaba de un problema parecido. Rebecca Blackwell y su hijo de 15 años, Tyler, estaban intentando localizar al padre donante de semen y, aunque no ha respondido a sus solicitudes de información, la hermana de este hombre les comunicó que su hermano tenía una enfermedad hereditaria de la arteria aorta del corazón.
Descubrieron que Tyler había heredado esto, lo que podría matarlo sin previo aviso. Más tarde se sometió a una operación, pero será necesario que se someta a una vigilancia continua el resto de su vida.
El padre de Tyler donó su semen a tres clínicas, siendo padre de al menos 24 niños. No contó a ninguno de ellos sus problemas de salud, que también incluyen el síndrome de Marfan, una enfermedad de los tejidos.
Cuando el semen de un donante se utiliza con mucha frecuencia se presentan otras consecuencias negativas. La preocupación es que alguno de los niños, al ignorar quién es su padre, puedan mantener una relación incestuosa.
El Sunday Times de 18 de septiembre informaba de que un donante de semen británico engendró hijos para 17 familias.
Las directrices oficiales ponen un límite de 10, pero la Human Fertility and Embryology Authority (HFEA) ha admitido que se ha sobrepasado en ocasiones. Además, tampoco saben cuántas veces se han roto las reglas.
"Existe el peligro real, en un país pequeño como el Reino Unido, de que los niños concebidos por un donante se encuentren sin saber que son medio hermanos", afirmaba Josephine Quintavalle, de la organización Comment on Reproductive Ethics.
En Estados Unidos, que es mucho más grande que Inglaterra, es significativo el problema de los múltiples descendientes de un mismo donante.
Un caso llamativo era el publicado el 5 de septiembre por el New York Times, que contaba que un hombre había sido padre de hasta 150 hijos. Aunque este es un caso extremo, el artículo decía que hay muchos otros casos de donantes que han sido padres de 50 o más hijos.
"Tenemos más normas que entran en juego al comprar un coche usado que al comprar semen", decía Debora L. Spar, autora de The Baby Business: How Money, Science and Politics Drive the Commerce of Conception (El negocio de los bebés: cómo el dinero, la ciencia y la política dirigen el negocio de la concepción).
Según el New York Times, no hay datos ciertos sobre cuántos niños han nacido utilizando semen de donantes. Se han hecho varias estimaciones que van desde los 30.000 a los 60.000.
Complicaciones
No sólo los bebés corren riesgo. Un análisis de los estudios existentes mostraba que las mujeres que se someten a fecundación in vitro tienen un riesgo mayor, en algunos casos de hasta un 40% más, de complicaciones graves durante el embarazo, informaba el 20 de octubre el periódico Telegraph de Londres.
Se cree que el proceso de desarrollo inicial del embrión fuera del cuerpo de la madre lleva posteriormente a un mal desarrollo de la placenta. Otra causa es que la mujer tiende a ser más mayor y a tener problemas de salud.
Algunos tratamientos de fecundación in vitro implican la donación de óvulos de otra mujer. El Sunday Times informaba el 23 de octubre de que se ha suscitado preocupación por el gran número de óvulos que se toman de algunas donantes, lo que las pone en peligro.
Además de problemas como cambios de humor, dolores de cabeza y cansancio, las hormonas inyectadas en las donantes pueden llevarles a una situación conocida como síndrome de hiperestimulación ovárica, que causa coágulos de sangre y daño renal e incluso en algunos casos la muerte.
Los datos del HFEA muestran que en un caso se tomaron hasta 85 óvulos de una sola donante. A otras se les había retirado de 50 a 70.
Esto se ha conocido en un momento en el que las autoridades de fertilidad han aumentado --de 250 libras a 750 libras (de 400 dólares a 1.200 dólares)- la cantidad que se puede pagar a una donante de óvulos, informaba el 20 de octubre el periódico Independent.
La medida se ha adoptado porque las clínicas sufren escasez de donantes. Esto se debe en parte al haber sido suprimido en 2005 el anonimato de la donante.
"Esta es una decisión desgraciada que pone en peligro la salud de mujeres jóvenes", declaraba David King, director de la organización Human Genetics Alert. El pago de 750 libras es un gran incentivo para las estudiantes universitarias, que luchan por pagar sus estudios, decía.
Aparte de los riesgos para la salud, las clínicas a veces cometen errores, algo que, según un artículo del Daily Mail de 13 de agosto, va en aumento en Gran Bretaña.
Las cifras de la HFEA revelan que en 2010 hubo 564 errores graves o cuasi accidentes en la clínicas de Gran Bretaña. Es una cifra tres veces superior a la de 2007.
Los errores incluyen inyectar espermatozoides incorrectos en un óvulo, destruir embriones por accidente, e implantar en mujeres embriones incorrectos.
Sólo ha habido un ligero aumento en el número de tratamientos de fecundación in vitro en los últimos años, por lo que el notable aumento de errores no se debe a que haya habido un mayor número de casos.
Antes, en un artículo de 22 de julio, el Daily Mail informaba de que las clínicas desechan cientos de miles de embriones.
Según las cifras publicadas por el Departamento de Sanidad, por cada nacimiento con éxito por fecundación in vitro, se crean más de 30 embriones humanos.
La información revelaba que, desde 1991, para las técnicas de fecundación in vitro se han creado más de 3 millones de embriones, con menos de 100.000 nacimientos resultantes.
Según el Daily Mail cerca de 1,5 millones han sido desechados en el curso de los tratamientos y más de 100.000 fueron entregados para investigación en experimentos destructivos.
La oposición de la Iglesia católica a la utilización de la fecundación in vitro es bien conocida, pero no es necesario ser católico para abrigar preocupación por el inmenso coste humano que implican estos procedimientos.
Por el padre John Flynn, L.C.
http://www.zenit.org/article-40835?l=spanish
El médico canadiense John Barrett describía lo que denominaba una "epidemia de nacimientos múltiples, debidos en gran parte a la fecundación in vitro", informaba el periódico National Post el 22 de septiembre.
"Lo que está haciendo la industria de la fecundación in vitro es crear una población de bebés enfermos... que está afectando a toda la sociedad", afirmaba.
Según el artículo que citaba datos de Statistics Canada, el número de nacimientos múltiples en Canadá ha aumenta en un 45% hasta casi 12.000 al año en el periodo 1991 a 2008.
En otro artículo sobre la fecundación in vitro el 26 de septiembre, el National Post informaba de que se la ha vinculado a raros trastornos genéticos.
En una conferencia sobre fertilidad, la doctora Rosanna Weksberg decía que los bebés nacidos por fecundación in vitro tienen 10 veces más probabilidades de sufrir problemas genéticos. Aunque declaraba su apoyo a la utilización de la fecundación in vitro, Weksberg también decía que está viendo a muchos niños nacidos gracias a ella que sufren de raras enfermedades.
Añadía que hay evidencias de que los bebés nacidos por fecundación in vitro son más propensos a nacer con bajo peso.
La causa de este aumento del riesgo de problemas genéticos es desconocida, pero según Weksberg podría ser una combinación de los problemas de fertilidad de los padres y de los tratamientos de fertilidad mismos.
En los casos en los que se involucra a donantes externos, para los niños puede haber otros problemas debido a la falta de conocimiento de los problemas médicos de su padre biológico.
Enfermedad
En Australia, un canal de televisión hacía pública hace poco la historia de una mujer concebida con el semen de un donante, que ahora tiene cáncer de colon hereditario, algo que no viene de su madre.
Según un reportaje publicado el 5 de septiembre por el servicio British BioNews, la mujer no puede obtener información alguna sobre su padre, ni puede contactar con sus otros ocho medio hermanos, por el hecho de que en el momento de su concepción la identidad de los donantes se mantenía en secreto.
Algunos estados australianos han cambiado la ley que exige a los donantes que consientan que se divulgue información sobre ellos, pero el cambio no tiene carácter retroactivo.
El 21 de julio la norteamericana ABC News informaba de un problema parecido. Rebecca Blackwell y su hijo de 15 años, Tyler, estaban intentando localizar al padre donante de semen y, aunque no ha respondido a sus solicitudes de información, la hermana de este hombre les comunicó que su hermano tenía una enfermedad hereditaria de la arteria aorta del corazón.
Descubrieron que Tyler había heredado esto, lo que podría matarlo sin previo aviso. Más tarde se sometió a una operación, pero será necesario que se someta a una vigilancia continua el resto de su vida.
El padre de Tyler donó su semen a tres clínicas, siendo padre de al menos 24 niños. No contó a ninguno de ellos sus problemas de salud, que también incluyen el síndrome de Marfan, una enfermedad de los tejidos.
Cuando el semen de un donante se utiliza con mucha frecuencia se presentan otras consecuencias negativas. La preocupación es que alguno de los niños, al ignorar quién es su padre, puedan mantener una relación incestuosa.
El Sunday Times de 18 de septiembre informaba de que un donante de semen británico engendró hijos para 17 familias.
Las directrices oficiales ponen un límite de 10, pero la Human Fertility and Embryology Authority (HFEA) ha admitido que se ha sobrepasado en ocasiones. Además, tampoco saben cuántas veces se han roto las reglas.
"Existe el peligro real, en un país pequeño como el Reino Unido, de que los niños concebidos por un donante se encuentren sin saber que son medio hermanos", afirmaba Josephine Quintavalle, de la organización Comment on Reproductive Ethics.
En Estados Unidos, que es mucho más grande que Inglaterra, es significativo el problema de los múltiples descendientes de un mismo donante.
Un caso llamativo era el publicado el 5 de septiembre por el New York Times, que contaba que un hombre había sido padre de hasta 150 hijos. Aunque este es un caso extremo, el artículo decía que hay muchos otros casos de donantes que han sido padres de 50 o más hijos.
"Tenemos más normas que entran en juego al comprar un coche usado que al comprar semen", decía Debora L. Spar, autora de The Baby Business: How Money, Science and Politics Drive the Commerce of Conception (El negocio de los bebés: cómo el dinero, la ciencia y la política dirigen el negocio de la concepción).
Según el New York Times, no hay datos ciertos sobre cuántos niños han nacido utilizando semen de donantes. Se han hecho varias estimaciones que van desde los 30.000 a los 60.000.
Complicaciones
No sólo los bebés corren riesgo. Un análisis de los estudios existentes mostraba que las mujeres que se someten a fecundación in vitro tienen un riesgo mayor, en algunos casos de hasta un 40% más, de complicaciones graves durante el embarazo, informaba el 20 de octubre el periódico Telegraph de Londres.
Se cree que el proceso de desarrollo inicial del embrión fuera del cuerpo de la madre lleva posteriormente a un mal desarrollo de la placenta. Otra causa es que la mujer tiende a ser más mayor y a tener problemas de salud.
Algunos tratamientos de fecundación in vitro implican la donación de óvulos de otra mujer. El Sunday Times informaba el 23 de octubre de que se ha suscitado preocupación por el gran número de óvulos que se toman de algunas donantes, lo que las pone en peligro.
Además de problemas como cambios de humor, dolores de cabeza y cansancio, las hormonas inyectadas en las donantes pueden llevarles a una situación conocida como síndrome de hiperestimulación ovárica, que causa coágulos de sangre y daño renal e incluso en algunos casos la muerte.
Los datos del HFEA muestran que en un caso se tomaron hasta 85 óvulos de una sola donante. A otras se les había retirado de 50 a 70.
Esto se ha conocido en un momento en el que las autoridades de fertilidad han aumentado --de 250 libras a 750 libras (de 400 dólares a 1.200 dólares)- la cantidad que se puede pagar a una donante de óvulos, informaba el 20 de octubre el periódico Independent.
La medida se ha adoptado porque las clínicas sufren escasez de donantes. Esto se debe en parte al haber sido suprimido en 2005 el anonimato de la donante.
"Esta es una decisión desgraciada que pone en peligro la salud de mujeres jóvenes", declaraba David King, director de la organización Human Genetics Alert. El pago de 750 libras es un gran incentivo para las estudiantes universitarias, que luchan por pagar sus estudios, decía.
Aparte de los riesgos para la salud, las clínicas a veces cometen errores, algo que, según un artículo del Daily Mail de 13 de agosto, va en aumento en Gran Bretaña.
Las cifras de la HFEA revelan que en 2010 hubo 564 errores graves o cuasi accidentes en la clínicas de Gran Bretaña. Es una cifra tres veces superior a la de 2007.
Los errores incluyen inyectar espermatozoides incorrectos en un óvulo, destruir embriones por accidente, e implantar en mujeres embriones incorrectos.
Sólo ha habido un ligero aumento en el número de tratamientos de fecundación in vitro en los últimos años, por lo que el notable aumento de errores no se debe a que haya habido un mayor número de casos.
Antes, en un artículo de 22 de julio, el Daily Mail informaba de que las clínicas desechan cientos de miles de embriones.
Según las cifras publicadas por el Departamento de Sanidad, por cada nacimiento con éxito por fecundación in vitro, se crean más de 30 embriones humanos.
La información revelaba que, desde 1991, para las técnicas de fecundación in vitro se han creado más de 3 millones de embriones, con menos de 100.000 nacimientos resultantes.
Según el Daily Mail cerca de 1,5 millones han sido desechados en el curso de los tratamientos y más de 100.000 fueron entregados para investigación en experimentos destructivos.
La oposición de la Iglesia católica a la utilización de la fecundación in vitro es bien conocida, pero no es necesario ser católico para abrigar preocupación por el inmenso coste humano que implican estos procedimientos.
Por el padre John Flynn, L.C.
http://www.zenit.org/article-40835?l=spanish
La esperanza de las células estaminales adultas Congreso cultural científico promovido por el Vaticano
CIUDAD DEL VATICANO, martes 8 novembre 2011 (ZENIT.org) – Un congreso internacional de tres días, de altísimo nivel científico y cultural, con una evidente pretensión: explicar un fenómeno demasiado complejo con un lenguaje comprensible para cualquiera. Así fue presentado este martes, en la Sala de Prensa de la Santa Sede, el congreso Adult Stem Cells: Science and the Future of Man and Culture, que comienza este miércoles hasta el sábado 11 de noviembre, en el Aula Nueva del Sínodo en el Vaticano.
En su intervención introductoria, el cardenal Gianfranco Ravasi explicó que el congreso es fruto del trabajo de tres órganos de la curia vaticana: el Consejo Pontificio de la Cultura –del que Ravasi es presidente--, el Consejo Pontificio de Pastoral de la Salud y la Academia para la Vida.
Uno de los objetivos del congreso es establecer un puente entre el mundo de la ciencia y el de la cultura, además que de entre mundo católico y laico, según el espíritu del Atrio de los Gentiles, coordinado por el mismo cardenal Ravasi, una de las iniciativas más importantes del Consejo Pontificio para la Cultura.
Ravasi observó que la cuestión de las células madre va mucho más allá de las implicaciones médicas o biológicas, teniendo una valencia “simbólica” y cultural. Precisamente por esto, el congreso se divide en tres secciones: medico-científica, bioética y cultural, de más amplio alcance, con digresiones filosóficas, teológicas y pedagógicas.
Intervino luego Robin L. Smith, administradora delegada de NeoStem y presidenta de la fundación Stem for Life, principales copartícipes de la iniciativa de la Santa Sede. La doctora Smith subrayó en primer lugar la importancia del sodalicio entre el Vaticano y entes laicos de carácter científico, como Stem for Life y STOQ International. “Uniendo fuerzas –dijo Smith--, podremos tener el mayor impacto social possible”.
La causa de las células estaminales adultas es “urgente”, dado que, según los datos citados por la investigadora estadounidense, en el mundo hay “más de 12,7 millones de personas enfermas de cáncer, 346 millones con diabetes, mientras que las enfermedades del sistema inmunitario afectan a otros 583 millones de personas”.
La esperanza son las estaminales adultas. A este respecto, la doctora Smith citó varios casos de curación (ver: http://www.zenit.org/article-40852?l=spanish).
Tommy G. Thompson, exgobernador de Wisconsin y secretario de Servicios Humanos y Sanitarios de Estados Unidos, como católico y político, afirmó: “No creo que el hombre pueda arquitectar algo superior a lo que el Buen Dios ya nos ha dado. Por esto estoy fascinado con las estaminales adultas”.
“Por medio de ellas, usamos la sabiduría divina que está en nosotros para reforzar nuestros cuerpos y eliminar las enfermedades. Sobre todo, sin destruir ningún embrión humano”, añadió.
El exministro estadounidense señaló un lugar común en el que cae opinión pública: “Todos recuerdan el debate sobre estaminales embrionarias y la batalla política sobre lo que que hay o no hay que hacer. Así, en lugar de pensar sobre ‘lo que podemos hacer concretamente’, el debate de nuestros líderes se deslizó hacia ‘lo que no debemos hacer’”.
Según Thompson, la esperanza que deriva de los tratamientos con estaminales adultas tiene base y es enorme: “Un día, nuestros veteranos de guerra verán recrecer su piel, sus órganos, sus huesos, y quizá un día los tetrapléjicos podrán alzarse de sus sillas de ruedas”.
Thompson dijo haber “solicitado al presidente Obama la institución de una comisión presidencial con la función de valorar todos los esfuerzos federales en torno a la medicina regenerativa, en sinergia con lo mejor de las empresas privadas”.
En la última intervención, don Tomasz Trafny, responsable del departamento científico del Consejo Pontificio para la Cultura, subrayó que la convocatoria del congreso, fue estimulada en primer lugar por “un significativo estado de avance que, además de proyectar ulteriores desarrollos de tipo científico, suscita importantes cuestiones de tipo filosófico, teológico, social, educativo y cultural”.
Un primer objetivo del congreso abarcará “múltiples problemáticas en clave de lectura interdisciplinar que comprenderá tanto la presentación del estado actual de la investigación médica como la reflexión desde las ciencias humanas”, dijo don Trafny.
Durante los debates, se avanzarán propuestas originales: por ejemplo, se argumentará sobre “si el juramento hipocrático debe extenderse a todas las ciencias de la vida, dado que hoy no sólo los médicos sino también los científicos de laboratorio tienen capacidad de intervenir en todas las fases de la vida del hombre”.
Por último, el congreso se fija el objetivo de “traducir los resultados de ciencias médicas muy sofisticadas a un público que supera el restringido círculo de los expertos. Es un compromiso difícil con el fin de abrir un canal de comunicación entre las comunidades científicas y el gran público”, añadió el sacerdote.
http://www.zenit.org/article-40853?l=spanish
En su intervención introductoria, el cardenal Gianfranco Ravasi explicó que el congreso es fruto del trabajo de tres órganos de la curia vaticana: el Consejo Pontificio de la Cultura –del que Ravasi es presidente--, el Consejo Pontificio de Pastoral de la Salud y la Academia para la Vida.
Uno de los objetivos del congreso es establecer un puente entre el mundo de la ciencia y el de la cultura, además que de entre mundo católico y laico, según el espíritu del Atrio de los Gentiles, coordinado por el mismo cardenal Ravasi, una de las iniciativas más importantes del Consejo Pontificio para la Cultura.
Ravasi observó que la cuestión de las células madre va mucho más allá de las implicaciones médicas o biológicas, teniendo una valencia “simbólica” y cultural. Precisamente por esto, el congreso se divide en tres secciones: medico-científica, bioética y cultural, de más amplio alcance, con digresiones filosóficas, teológicas y pedagógicas.
Intervino luego Robin L. Smith, administradora delegada de NeoStem y presidenta de la fundación Stem for Life, principales copartícipes de la iniciativa de la Santa Sede. La doctora Smith subrayó en primer lugar la importancia del sodalicio entre el Vaticano y entes laicos de carácter científico, como Stem for Life y STOQ International. “Uniendo fuerzas –dijo Smith--, podremos tener el mayor impacto social possible”.
La causa de las células estaminales adultas es “urgente”, dado que, según los datos citados por la investigadora estadounidense, en el mundo hay “más de 12,7 millones de personas enfermas de cáncer, 346 millones con diabetes, mientras que las enfermedades del sistema inmunitario afectan a otros 583 millones de personas”.
La esperanza son las estaminales adultas. A este respecto, la doctora Smith citó varios casos de curación (ver: http://www.zenit.org/article-40852?l=spanish).
Tommy G. Thompson, exgobernador de Wisconsin y secretario de Servicios Humanos y Sanitarios de Estados Unidos, como católico y político, afirmó: “No creo que el hombre pueda arquitectar algo superior a lo que el Buen Dios ya nos ha dado. Por esto estoy fascinado con las estaminales adultas”.
“Por medio de ellas, usamos la sabiduría divina que está en nosotros para reforzar nuestros cuerpos y eliminar las enfermedades. Sobre todo, sin destruir ningún embrión humano”, añadió.
El exministro estadounidense señaló un lugar común en el que cae opinión pública: “Todos recuerdan el debate sobre estaminales embrionarias y la batalla política sobre lo que que hay o no hay que hacer. Así, en lugar de pensar sobre ‘lo que podemos hacer concretamente’, el debate de nuestros líderes se deslizó hacia ‘lo que no debemos hacer’”.
Según Thompson, la esperanza que deriva de los tratamientos con estaminales adultas tiene base y es enorme: “Un día, nuestros veteranos de guerra verán recrecer su piel, sus órganos, sus huesos, y quizá un día los tetrapléjicos podrán alzarse de sus sillas de ruedas”.
Thompson dijo haber “solicitado al presidente Obama la institución de una comisión presidencial con la función de valorar todos los esfuerzos federales en torno a la medicina regenerativa, en sinergia con lo mejor de las empresas privadas”.
En la última intervención, don Tomasz Trafny, responsable del departamento científico del Consejo Pontificio para la Cultura, subrayó que la convocatoria del congreso, fue estimulada en primer lugar por “un significativo estado de avance que, además de proyectar ulteriores desarrollos de tipo científico, suscita importantes cuestiones de tipo filosófico, teológico, social, educativo y cultural”.
Un primer objetivo del congreso abarcará “múltiples problemáticas en clave de lectura interdisciplinar que comprenderá tanto la presentación del estado actual de la investigación médica como la reflexión desde las ciencias humanas”, dijo don Trafny.
Durante los debates, se avanzarán propuestas originales: por ejemplo, se argumentará sobre “si el juramento hipocrático debe extenderse a todas las ciencias de la vida, dado que hoy no sólo los médicos sino también los científicos de laboratorio tienen capacidad de intervenir en todas las fases de la vida del hombre”.
Por último, el congreso se fija el objetivo de “traducir los resultados de ciencias médicas muy sofisticadas a un público que supera el restringido círculo de los expertos. Es un compromiso difícil con el fin de abrir un canal de comunicación entre las comunidades científicas y el gran público”, añadió el sacerdote.
http://www.zenit.org/article-40853?l=spanish
jueves, 21 de julio de 2011
Los hijos, el motor de la recuperación económica
Por Ettore Gotti Tedeschi
CIUDAD DEL VATICANO, jueves 21 de julio de 2011 (ZENIT.org).- Publicamos el artículo que ha escrito en “L'Osservatore Romano” Ettore Gotti Tedeschi, presidente del Instituto para las Obras de Religión, familiarmente conocido como el banco del Vaticano, en el que presenta una estrategia económica “para los países más viejos”.
* * *
Observando la población de los países occidentales —en particular, los países que se podrían definir “maduros”, como los Estados Unidos y los que forman la Europa de los 20— se nota que el porcentaje de población con una edad por encima de sesenta años sigue creciendo sensiblemente. Hoy las personas comprendidas en esa franja de edad representan cerca de un cuarto del total. En los países emergentes, en cambio, no llegan a un décimo. Y ya se nota que los costes de esta tendencia en realidad no son sostenibles.
El envejecimiento de la población puede considerarse, de hecho, el verdadero origen de la crisis económica actual. Pero en el próximo decenio sus efectos corren el riesgo de no ser ya soportables, porque el porcentaje cada vez mayor de personas que sale de la fase productiva se transformará en un coste fijo imposible de absorber y de sostener por parte de quienes producen. Además, cada vez menos personas entran en el ciclo productivo y, cuando logran entrar, lo hacen muy lentamente. Sin considerar los cambios del concepto de ocupación generalizado hasta hace poco tiempo.
Los costes de una población cada vez más anciana no podrán, por lo tanto, ser sostenidos por los jóvenes, los cuales, además de ser cada vez menos, podrían también preguntarse por qué deberían hacerlo, sobre todo si son inmigrantes.
Otro fenómeno, menos observado, relativo al envejecimiento de la población está en el cambio de la estructura del consumo. Sintetizando un poco cruelmente, se podría afirmar que se compran menos coches, pero más medicinas. Está cambiando, y cambiará cada vez más, también el ciclo de producción del ahorro, en disminución y destinado a desplomarse: primero porque ha debido sostener el consumo; y segundo, a causa de la drástica reducción de los ingresos.
Frente a esta realidad, es indispensable tener la valentía de afrontar el tema de los nacimientos y del envejecimiento de la población. Descuidarlo es perjudicial, y por esto ya es improrrogable la planeación de estrategias para sostener concretamente a las familias en su vocación natural a tener hijos. Sólo así se podrá poner en marcha una verdadera recuperación económica. Una familia de hoy con dos salarios gana menos de lo que ganaba hace treinta años la misma familia con un sólo salario. Y esta es la consecuencia del crecimiento de los impuestos sobre el producto interno bruto, que se han duplicado en el mismo período precisamente para absorber las consecuencias del envejecimiento debido a la caída de los nacimientos.
Los gobernantes de los países “maduros” deben invertir en la familia y en los hijos para generar un rápido crecimiento económico, gracias a la activación de factores como el aumento de la demanda, el ahorro y las inversiones. Así las personas ancianas serían más aceptadas, y no sólo soportadas, como a veces sucede hoy. En el fondo, la naturaleza misma enseña que si el hombre y la mujer no engendran hijos es difícil que alguien cuide de ellos cuando envejezcan. El Estado puede intentarlo, pero con costes altísimos.
http://www.zenit.org/article-39987?l=spanish
CIUDAD DEL VATICANO, jueves 21 de julio de 2011 (ZENIT.org).- Publicamos el artículo que ha escrito en “L'Osservatore Romano” Ettore Gotti Tedeschi, presidente del Instituto para las Obras de Religión, familiarmente conocido como el banco del Vaticano, en el que presenta una estrategia económica “para los países más viejos”.
* * *
Observando la población de los países occidentales —en particular, los países que se podrían definir “maduros”, como los Estados Unidos y los que forman la Europa de los 20— se nota que el porcentaje de población con una edad por encima de sesenta años sigue creciendo sensiblemente. Hoy las personas comprendidas en esa franja de edad representan cerca de un cuarto del total. En los países emergentes, en cambio, no llegan a un décimo. Y ya se nota que los costes de esta tendencia en realidad no son sostenibles.
El envejecimiento de la población puede considerarse, de hecho, el verdadero origen de la crisis económica actual. Pero en el próximo decenio sus efectos corren el riesgo de no ser ya soportables, porque el porcentaje cada vez mayor de personas que sale de la fase productiva se transformará en un coste fijo imposible de absorber y de sostener por parte de quienes producen. Además, cada vez menos personas entran en el ciclo productivo y, cuando logran entrar, lo hacen muy lentamente. Sin considerar los cambios del concepto de ocupación generalizado hasta hace poco tiempo.
Los costes de una población cada vez más anciana no podrán, por lo tanto, ser sostenidos por los jóvenes, los cuales, además de ser cada vez menos, podrían también preguntarse por qué deberían hacerlo, sobre todo si son inmigrantes.
Otro fenómeno, menos observado, relativo al envejecimiento de la población está en el cambio de la estructura del consumo. Sintetizando un poco cruelmente, se podría afirmar que se compran menos coches, pero más medicinas. Está cambiando, y cambiará cada vez más, también el ciclo de producción del ahorro, en disminución y destinado a desplomarse: primero porque ha debido sostener el consumo; y segundo, a causa de la drástica reducción de los ingresos.
Frente a esta realidad, es indispensable tener la valentía de afrontar el tema de los nacimientos y del envejecimiento de la población. Descuidarlo es perjudicial, y por esto ya es improrrogable la planeación de estrategias para sostener concretamente a las familias en su vocación natural a tener hijos. Sólo así se podrá poner en marcha una verdadera recuperación económica. Una familia de hoy con dos salarios gana menos de lo que ganaba hace treinta años la misma familia con un sólo salario. Y esta es la consecuencia del crecimiento de los impuestos sobre el producto interno bruto, que se han duplicado en el mismo período precisamente para absorber las consecuencias del envejecimiento debido a la caída de los nacimientos.
Los gobernantes de los países “maduros” deben invertir en la familia y en los hijos para generar un rápido crecimiento económico, gracias a la activación de factores como el aumento de la demanda, el ahorro y las inversiones. Así las personas ancianas serían más aceptadas, y no sólo soportadas, como a veces sucede hoy. En el fondo, la naturaleza misma enseña que si el hombre y la mujer no engendran hijos es difícil que alguien cuide de ellos cuando envejezcan. El Estado puede intentarlo, pero con costes altísimos.
http://www.zenit.org/article-39987?l=spanish
miércoles, 6 de abril de 2011
Uruguay: oposición al aborto ¿cuestión sólo de religión? El parlamento discutirá próximamente un proyecto de ley para despenalizar este delito
MONTEVIDEO, miércoles 6 de abril de 2011 (ZENIT.org).- Para la senadora Mónica Xavier, una de las principales promotoras del proyecto de ley del aborto en Uruguay "quienes en el marco de una sociedad laica y democrática profesan una religión, no deben confundir pecado con delito", así lo dijo en declaraciones al diario Últimas Noticias en días pasados.
Así lo aseguró al defender el proyecto de ley de despenalización del aborto, que en los próximos días será presentado por el Frente Amplio, coalición de izquierda ante el parlamento uruguayo. El proyecto busca que ésta practica deje de ser un delito en tres causas: razones económicas, de violación o falta de edad para enfrentar la maternidad. El tema ha levantado ampollas estos días en la opinión pública uruguaya, sin embargo, ¿se trata sólo de una cuestión religiosa?
Veto presidencial
El 11 de noviembre de 2008 el Parlamento de este país aprobó un proyecto de ley de “Salud sexual y reproductiva”, que establecía, bajo ciertas circunstancias la llamada “interrupción del embarazo”, durante las doce primeras semanas como un derecho de la mujer. En este proyecto establecía los deberes del médico, marcaba plazos para la presentación de la objeción de conciencia de parte de los profesionales de la salud y modificaba los artículos del código penal referidos al “delito de aborto”, estableciendo una amplia, aunque no total, despenalización de esta práctica.
Sin embargo, tres días después, el entonces presidente Tabaré Vázquez, oncólogo y radioterapeuta, quien se declara ateo y comunista, vetó capítulos y artículos que se referían al tema, y envió al parlamento un mensaje en el que fundamentaba su decisión, con referencias a datos científicos, derechos establecidos en la Constitución de la República y compromisos asumidos por Uruguay con la firma de convenciones de derechos humanos, entre ellos Pacto de Costa Rica.
“Hay consenso en que el aborto es un mal social que hay que evitar”, dijo el hoy ex presidente. “Sin embargo en los países en los que se ha liberalizado el aborto éstos han aumentado. En Estados Unidos en los diez primeros años se triplicó y la cifra se mantiene. La costumbre se instaló”, ejemplificó Vásquez. “Lo mismo sucedió en España”, concluyó.
El entonces mandatario aseguró que el verdadero grado de civilización de una cultura “mide cómo se protege a los más necesitados. Por eso se debe proteger más a los más débiles. Porque el criterio ya no es el valor del sujeto en función de sino los afectos que suscita en los demás o de la utilidad que presta sino en el valor que resulta de su mera existencia”.
Pero a comienzos de año, dos legisladores del oficialista Frente Amplio, el diputado Álvaro Vega (Movimiento de Participación Popular) y la senadora Mónica Xavier (Partido Socialista), presentaron varios proyectos a favor de la despenalización del aborto, el cual podría darse por la sola voluntad de la mujer, durante las primeras 12 semanas o incluso después en caso de que el feto presente malformaciones o Síndrome de Down.
“El proyecto en sí no tiene de fondo nada diferente a lo que es otro intento más de legalizar la destrucción de los concebidos no nacidos”, dijo a ZENIT Gustavo Ordoqui, presidente del Instituto Arquidiocesano de Bioética Juan Pablo II en Montevideo.
“Las diferencias entre proyectos en pugna están en el periodo de tiempo en que se autoriza el aborto y hasta que semana lo que es irrelevante a los fines del homicidio que se pretende legalizar”, aseguró Ordoqui.
Objeción de conciencia institucional
El proyecto de Xavier, como se le conoce, presenta serias trabas al tema de la objeción de conciencia. Entre las instituciones que quedarían obligadas por ley a practicar abortos se encuentran asociaciones mutuales católicas y evangélicas. La ley les ofrece la posibilidad de contratar a un tercero para que preste esos servicios fuera de la institución, pero a costo de la misma.
“Es necesario que la sociedad y la ley reconozcan el derecho de las instituciones a regirse de acuerdo a sus principios y valores fundacionales, como ya lo ha hecho el Parlamento Europeo”, dijo a ZENIT monseñor Heriberto Bodeant, obispo de Melo (oriente de Uruguay) y portavoz de la Conferencia Episcopal Uruguaya.
El prelado había declarado a un medio de prensa que pagar para que otro realice un acto contrario a la moral, lo hace aún más culpable que quien lo realiza materialmente, de modo que esa solución “no es aceptable para las instituciones católicas”.
La paradoja del invierno demográfico
Igualmente, Uruguay es un país que presenta un alarmante descenso demográfico muy diferente al del resto de América Latina. En el último censo, realizado en 2004, la población alcanzaba los 3.241.003 habitantes, con una tasa anual media de crecimiento del 3,2‰ con respecto al censo de 1996 donde la población era de 3.163.763 habitantes. La baja tasa de crecimiento en el periodo 1996-2004 es aún inferior a la registrada entre los censos 1985-1996 de 6,4‰. “Ese descenso se debe a una disminución progresiva de la fecundidad y a la emigración de muchos uruguayos”, dijo monseñor Bodeant.
Por su parte, el profesor Ordoqui señaló que “es un ámbito en el que quedan en evidencia claras incoherencias de este gobierno que por un lado fomenta el aborto y por otro, manifiesta la preocupación de que faltan “gurises” siendo este el termino que utiliza nuestro presidente”.
“La tasa de crecimiento demográfico en nuestro país”, indicó el profesor Ordoqui, “decrece día a día sin que se haya adoptado ninguna medida de protección para las familias con hijos. Aun considerando el tema solo desde el punto de vista económico no se ha sabido ver en los hijos el factor de desarrollo económico del país”.
Para los obispos uruguayos resulta “paradójico que, mientras se quiere alentar el número de nacimientos, ante el invierno demográfico de nuestra nación, y se habla de recurrir a ciudadanos de otros países para poblar nuestro suelo uruguayo, se impulsen leyes para diezmar nuestra población”, así lo afirma un comunicado de la Conferencia Episcopal Uruguaya publicado, luego de la asamblea que tuvieron entre el 21 y 25 de marzo pasados.
Al margen de la Iglesia
Varios han sido los pronunciamientos en contra de la Iglesia por querer oponerse a la ley del aborto en Uruguay. El pasado martes 29 de marzo el diario Ultimas Noticias recogió expresiones de los autores de los proyectos de ley ante el comunicado de los Obispos.
"Los que estamos tratando de que la interrupción del embarazo no sea delito, sin interferir en las religiones, reclamamos que no interfieran en disposiciones legales", dijo Mónica Xavier, quien aseguró que la Iglesia católica no debe "adjudicarle concepciones que distan mucho de los principios humanistas que defiendo" y le pidió "no seguir generando confusión".
Por su parte para el doctor Ordoqui, la opinión pública en Uruguay ha querido abordar el tema del aborto como “un tema de religión”, con el fin de “acaparar la aceptación de los no católicos y generar controversias dentro de este ámbito” un hecho que resulta “literalmente absurdo pues todos sabemos que no es un tema de religión”.
“Prueba de ello es que el ex presidente Vásquez haya sido quien haya vetado el proyecto de ley hace casi tres años por motivos netamente científicos”, concluyó.
Por Carmen Elena Villa
http://www.zenit.org/rssspanish-38859
Así lo aseguró al defender el proyecto de ley de despenalización del aborto, que en los próximos días será presentado por el Frente Amplio, coalición de izquierda ante el parlamento uruguayo. El proyecto busca que ésta practica deje de ser un delito en tres causas: razones económicas, de violación o falta de edad para enfrentar la maternidad. El tema ha levantado ampollas estos días en la opinión pública uruguaya, sin embargo, ¿se trata sólo de una cuestión religiosa?
Veto presidencial
El 11 de noviembre de 2008 el Parlamento de este país aprobó un proyecto de ley de “Salud sexual y reproductiva”, que establecía, bajo ciertas circunstancias la llamada “interrupción del embarazo”, durante las doce primeras semanas como un derecho de la mujer. En este proyecto establecía los deberes del médico, marcaba plazos para la presentación de la objeción de conciencia de parte de los profesionales de la salud y modificaba los artículos del código penal referidos al “delito de aborto”, estableciendo una amplia, aunque no total, despenalización de esta práctica.
Sin embargo, tres días después, el entonces presidente Tabaré Vázquez, oncólogo y radioterapeuta, quien se declara ateo y comunista, vetó capítulos y artículos que se referían al tema, y envió al parlamento un mensaje en el que fundamentaba su decisión, con referencias a datos científicos, derechos establecidos en la Constitución de la República y compromisos asumidos por Uruguay con la firma de convenciones de derechos humanos, entre ellos Pacto de Costa Rica.
“Hay consenso en que el aborto es un mal social que hay que evitar”, dijo el hoy ex presidente. “Sin embargo en los países en los que se ha liberalizado el aborto éstos han aumentado. En Estados Unidos en los diez primeros años se triplicó y la cifra se mantiene. La costumbre se instaló”, ejemplificó Vásquez. “Lo mismo sucedió en España”, concluyó.
El entonces mandatario aseguró que el verdadero grado de civilización de una cultura “mide cómo se protege a los más necesitados. Por eso se debe proteger más a los más débiles. Porque el criterio ya no es el valor del sujeto en función de sino los afectos que suscita en los demás o de la utilidad que presta sino en el valor que resulta de su mera existencia”.
Pero a comienzos de año, dos legisladores del oficialista Frente Amplio, el diputado Álvaro Vega (Movimiento de Participación Popular) y la senadora Mónica Xavier (Partido Socialista), presentaron varios proyectos a favor de la despenalización del aborto, el cual podría darse por la sola voluntad de la mujer, durante las primeras 12 semanas o incluso después en caso de que el feto presente malformaciones o Síndrome de Down.
“El proyecto en sí no tiene de fondo nada diferente a lo que es otro intento más de legalizar la destrucción de los concebidos no nacidos”, dijo a ZENIT Gustavo Ordoqui, presidente del Instituto Arquidiocesano de Bioética Juan Pablo II en Montevideo.
“Las diferencias entre proyectos en pugna están en el periodo de tiempo en que se autoriza el aborto y hasta que semana lo que es irrelevante a los fines del homicidio que se pretende legalizar”, aseguró Ordoqui.
Objeción de conciencia institucional
El proyecto de Xavier, como se le conoce, presenta serias trabas al tema de la objeción de conciencia. Entre las instituciones que quedarían obligadas por ley a practicar abortos se encuentran asociaciones mutuales católicas y evangélicas. La ley les ofrece la posibilidad de contratar a un tercero para que preste esos servicios fuera de la institución, pero a costo de la misma.
“Es necesario que la sociedad y la ley reconozcan el derecho de las instituciones a regirse de acuerdo a sus principios y valores fundacionales, como ya lo ha hecho el Parlamento Europeo”, dijo a ZENIT monseñor Heriberto Bodeant, obispo de Melo (oriente de Uruguay) y portavoz de la Conferencia Episcopal Uruguaya.
El prelado había declarado a un medio de prensa que pagar para que otro realice un acto contrario a la moral, lo hace aún más culpable que quien lo realiza materialmente, de modo que esa solución “no es aceptable para las instituciones católicas”.
La paradoja del invierno demográfico
Igualmente, Uruguay es un país que presenta un alarmante descenso demográfico muy diferente al del resto de América Latina. En el último censo, realizado en 2004, la población alcanzaba los 3.241.003 habitantes, con una tasa anual media de crecimiento del 3,2‰ con respecto al censo de 1996 donde la población era de 3.163.763 habitantes. La baja tasa de crecimiento en el periodo 1996-2004 es aún inferior a la registrada entre los censos 1985-1996 de 6,4‰. “Ese descenso se debe a una disminución progresiva de la fecundidad y a la emigración de muchos uruguayos”, dijo monseñor Bodeant.
Por su parte, el profesor Ordoqui señaló que “es un ámbito en el que quedan en evidencia claras incoherencias de este gobierno que por un lado fomenta el aborto y por otro, manifiesta la preocupación de que faltan “gurises” siendo este el termino que utiliza nuestro presidente”.
“La tasa de crecimiento demográfico en nuestro país”, indicó el profesor Ordoqui, “decrece día a día sin que se haya adoptado ninguna medida de protección para las familias con hijos. Aun considerando el tema solo desde el punto de vista económico no se ha sabido ver en los hijos el factor de desarrollo económico del país”.
Para los obispos uruguayos resulta “paradójico que, mientras se quiere alentar el número de nacimientos, ante el invierno demográfico de nuestra nación, y se habla de recurrir a ciudadanos de otros países para poblar nuestro suelo uruguayo, se impulsen leyes para diezmar nuestra población”, así lo afirma un comunicado de la Conferencia Episcopal Uruguaya publicado, luego de la asamblea que tuvieron entre el 21 y 25 de marzo pasados.
Al margen de la Iglesia
Varios han sido los pronunciamientos en contra de la Iglesia por querer oponerse a la ley del aborto en Uruguay. El pasado martes 29 de marzo el diario Ultimas Noticias recogió expresiones de los autores de los proyectos de ley ante el comunicado de los Obispos.
"Los que estamos tratando de que la interrupción del embarazo no sea delito, sin interferir en las religiones, reclamamos que no interfieran en disposiciones legales", dijo Mónica Xavier, quien aseguró que la Iglesia católica no debe "adjudicarle concepciones que distan mucho de los principios humanistas que defiendo" y le pidió "no seguir generando confusión".
Por su parte para el doctor Ordoqui, la opinión pública en Uruguay ha querido abordar el tema del aborto como “un tema de religión”, con el fin de “acaparar la aceptación de los no católicos y generar controversias dentro de este ámbito” un hecho que resulta “literalmente absurdo pues todos sabemos que no es un tema de religión”.
“Prueba de ello es que el ex presidente Vásquez haya sido quien haya vetado el proyecto de ley hace casi tres años por motivos netamente científicos”, concluyó.
Por Carmen Elena Villa
http://www.zenit.org/rssspanish-38859
domingo, 27 de marzo de 2011
La acedía, tristeza del alma
Por monseñor Juan del Río Martín*
MADRID, martes 22 de marzo de 2011 (ZENIT.org).- Sentirse triste es un estado de ánimo que se da con frecuencia y que comporta un malestar psicológico que en ocasiones no se sabe como describirlo. Sin embargo, estar apenado en un determinado momento no es suficiente para afirmar que se padece depresión. Hay una tristeza llamada normal, que es la situación de abatimiento o desánimo como consecuencia de unos acontecimientos o situaciones personales difíciles. Hay también lo que pudiéramos denominar una tristeza buena, que es aquella provocada por el arrepentimiento de nuestros pecados y que nos lleva a reparar el mal y a tener más confianza en Dios. En cambio, la tristeza mala es aquel estado del alma, lo que los antiguos monjes conocían bajo el nombre de acedía, que se caracteriza por el sufrimiento de estar en el mundo, junto a un desinterés total por la vida. Este tipo de tristeza viene más bien ocasionado por la incertidumbre interior y la ausencia de propia realización; acerca de ella decía Casiano:
“La tristeza es áspera, impaciente, dura, llena de amargor y disgusto, y le caracteriza también una especie de penosa desesperación. Cuando se apodera de un alma, la priva y aparta de cualquier trabajo y dolor saludable” (Instituciones, 9).
La acedia es la gran tentación para el solitario eremita y para el solitario moderno del asfalto y del estrés del ejecutivo. El hombre se siente traspasado hasta el límite. El alma se embrolla y el corazón se endurece. Todo se pone en cuestión y se llega a comportamientos infantiles que son impensables. San Gregorio Magno enumera las consecuencia de la acedia como: “la desesperación, desaliento, mal humor, amargura, indiferencia, somnolencia, aburrimiento, evasión de sí mismo, hastío, curiosidad, dispersión en murmuraciones, intranquilidad del espíritu y del cuerpo, inestabilidad, precipitación y versatilidad” (Anselm Grüm Nuestras propias sombras. Tentaciones. Complejos. Limitaciones, 3, p. 68).
Por ello, en el mundo moderno existe un vínculo entre depresión y acedía, cuya curación no se consigue sólo por medio de la medicina, sino que hay que tener presentes los elementos espirituales de la persona. Para superar esta tristeza del alma, el venerable Juan Pablo II proponía que “la clave para ayudar a una persona con depresión es el amor y la oración. Las personas que cuidan de los enfermos deprimidos deben ayudar a recuperar la propia estima, la confianza en sus capacidades, el interés por el futuro, las ganas de vivir..., hacerles percibir la ternura de Dios... En el camino espiritual son de gran ayuda la lectura y la meditación de los salmos, el rezo del Rosario, la participación en la Eucaristía, fuente de paz interior” (Juan Pablo II, XVIII Conferencia Internacional sobre la Depresión).
¿De dónde nace esta tristeza existencial? De aquellas ideas dominantes que conllevan al desánimo o lo fomentan. Son aquellas que están en la cultura nihilista que domina la sociedad y que tiene en muchos casos sus altavoces en los Medios de Comunicación Social. Podemos enunciar algunas: menospreciar el trabajo como realización de la persona, desnaturalización de los lazos entre los hombres, ver al otro como un infierno, la visión psico-analítica freudiana que reduce al hombre a sus pulsiones, la misma desestabilización de la familia, las estructuras de pecado, que no tienen otra consecuencia que la desestructuración de la persona humana y abren verdaderos focos de depresión, desviando finalmente al hombre de su camino hacia Dios.
El antídoto de la acedía es la alegría; no es propio del cristiano estar triste, ya que así es muy difícil progresar en la vida espiritual y, por lo tanto, en el amor a Dios y a los hermanos. La tristeza predispone al mal porque es “como la polilla al vestido y la carcoma a la madera, así la tristeza daña el corazón del hombre” (Prov 25,20); hay, pues, que luchar contra ese estado del alma: “Anímate, pues, y alegra tu corazón, y echa lejos de ti la congoja; porque a muchos mató la tristeza. Y no hay utilidad en ella” (Ecl. 30,24-25). Además, por una razón muy sencilla que nos dice el poeta converso a la fe católica Paul Claudel: “La alegría es la primera y la última palabra del Evangelio”.
-------
*Monseñor Juan del Río Martín es el arzobispo castrense de España
MADRID, martes 22 de marzo de 2011 (ZENIT.org).- Sentirse triste es un estado de ánimo que se da con frecuencia y que comporta un malestar psicológico que en ocasiones no se sabe como describirlo. Sin embargo, estar apenado en un determinado momento no es suficiente para afirmar que se padece depresión. Hay una tristeza llamada normal, que es la situación de abatimiento o desánimo como consecuencia de unos acontecimientos o situaciones personales difíciles. Hay también lo que pudiéramos denominar una tristeza buena, que es aquella provocada por el arrepentimiento de nuestros pecados y que nos lleva a reparar el mal y a tener más confianza en Dios. En cambio, la tristeza mala es aquel estado del alma, lo que los antiguos monjes conocían bajo el nombre de acedía, que se caracteriza por el sufrimiento de estar en el mundo, junto a un desinterés total por la vida. Este tipo de tristeza viene más bien ocasionado por la incertidumbre interior y la ausencia de propia realización; acerca de ella decía Casiano:
“La tristeza es áspera, impaciente, dura, llena de amargor y disgusto, y le caracteriza también una especie de penosa desesperación. Cuando se apodera de un alma, la priva y aparta de cualquier trabajo y dolor saludable” (Instituciones, 9).
La acedia es la gran tentación para el solitario eremita y para el solitario moderno del asfalto y del estrés del ejecutivo. El hombre se siente traspasado hasta el límite. El alma se embrolla y el corazón se endurece. Todo se pone en cuestión y se llega a comportamientos infantiles que son impensables. San Gregorio Magno enumera las consecuencia de la acedia como: “la desesperación, desaliento, mal humor, amargura, indiferencia, somnolencia, aburrimiento, evasión de sí mismo, hastío, curiosidad, dispersión en murmuraciones, intranquilidad del espíritu y del cuerpo, inestabilidad, precipitación y versatilidad” (Anselm Grüm Nuestras propias sombras. Tentaciones. Complejos. Limitaciones, 3, p. 68).
Por ello, en el mundo moderno existe un vínculo entre depresión y acedía, cuya curación no se consigue sólo por medio de la medicina, sino que hay que tener presentes los elementos espirituales de la persona. Para superar esta tristeza del alma, el venerable Juan Pablo II proponía que “la clave para ayudar a una persona con depresión es el amor y la oración. Las personas que cuidan de los enfermos deprimidos deben ayudar a recuperar la propia estima, la confianza en sus capacidades, el interés por el futuro, las ganas de vivir..., hacerles percibir la ternura de Dios... En el camino espiritual son de gran ayuda la lectura y la meditación de los salmos, el rezo del Rosario, la participación en la Eucaristía, fuente de paz interior” (Juan Pablo II, XVIII Conferencia Internacional sobre la Depresión).
¿De dónde nace esta tristeza existencial? De aquellas ideas dominantes que conllevan al desánimo o lo fomentan. Son aquellas que están en la cultura nihilista que domina la sociedad y que tiene en muchos casos sus altavoces en los Medios de Comunicación Social. Podemos enunciar algunas: menospreciar el trabajo como realización de la persona, desnaturalización de los lazos entre los hombres, ver al otro como un infierno, la visión psico-analítica freudiana que reduce al hombre a sus pulsiones, la misma desestabilización de la familia, las estructuras de pecado, que no tienen otra consecuencia que la desestructuración de la persona humana y abren verdaderos focos de depresión, desviando finalmente al hombre de su camino hacia Dios.
El antídoto de la acedía es la alegría; no es propio del cristiano estar triste, ya que así es muy difícil progresar en la vida espiritual y, por lo tanto, en el amor a Dios y a los hermanos. La tristeza predispone al mal porque es “como la polilla al vestido y la carcoma a la madera, así la tristeza daña el corazón del hombre” (Prov 25,20); hay, pues, que luchar contra ese estado del alma: “Anímate, pues, y alegra tu corazón, y echa lejos de ti la congoja; porque a muchos mató la tristeza. Y no hay utilidad en ella” (Ecl. 30,24-25). Además, por una razón muy sencilla que nos dice el poeta converso a la fe católica Paul Claudel: “La alegría es la primera y la última palabra del Evangelio”.
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*Monseñor Juan del Río Martín es el arzobispo castrense de España
La ética abortista Los argumentos por la vida no son sólo religiosos
ROMA, domingo, 27 marzo 2010 (ZENIT.org).- Los defensores del derecho al aborto suelen criticar a quienes apoyan la vida por intentar imponer sus creencias religiosas a los demás. Aunque la religión proporciona sólidos argumentos en este debate, los argumentos no son sólo religiosos, como constata un libro de reciente publicación.
Christopher Kaczor, en "The Ethics of Abortion: Women's Rights, Human Life and the Question of Justice" (La Ética del Aborto: Derechos de las Mujeres, Vida Humana y la Cuestión de la Justicia) (Routledge), toma una postura filosófica ante el aborto y explica por qué no es justificable éticamente.
Uno de los puntos clave que afronta Kaczor es cuándo comienza el ser persona. Algunos defensores del aborto sostienen que se puede distinguir a los humanos de las personas. Uno ejemplo que aporta es el de Mary Anne Warren, que ofrece algunos criterios a tener en cuenta antes de decir de alguien que es una persona.
Propone que las personas tienen conciencia de los objetos y de los acontecimientos y la capacidad de sentir dolor. Tienen también la fuerza de la razón y la capacidad para actividad auto motivada, junto a la capacidad para la comunicación.
Como respuesta a tales argumentos, Kaczor señalaba que, usando dichos criterios, sería difícil tener razones en contra del infanticidio, puesto que un bebé recién nacido no cumple estos criterios más de lo que pueda hacerlo un feto no nacido.
Por otro lado, no dejamos de ser personas cuando estamos dormidos o sedados en una operación quirúrgica, aunque en esos momentos no seamos conscientes ni estemos en movimiento. De igual forma, quienes sufren demencia o los discapacitados no satisfacen los criterios de Warren para ser personas.
Una cuestión de lugar
Otro posicionamiento para justificar el aborto es el que se basa en la localización, es decir, si se está fuera o dentro del útero. Kaczor afirmaba que la persona va mucho más allá de la simple localización. Si admitimos este argumento, se sigue que cuando hay una fecundación artificial fuera del útero, el nuevo ser tendría el estatus de persona, pero luego la pierde cuando es implantado, volviéndola a ganar cuando sale del mismo.
Hay también casos de cirugía fetal abierta, durante los que el feto humano es extraído del útero. Si determinamos el ser persona por una existencia fuera del útero, nos veríamos en la inverosímil situación de que en tales casos el feto es una no persona que luego se convierte en persona, y después vuelve a ser una no persona otra vez al volver al útero, volviendo a ser persona sólo cuando nazca.
Excluyendo por tanto la localización como criterio para ser considerado persona, Kaczor afrontaba la cuestión de si la condición de persona se establece en algún punto entre la concepción y el nacimiento. Observaba que la viabilidad, es decir si el feto en el útero es potencialmente capaz de vivir fuera del vientre materno, era citada por el Tribunal Supremo de Estados Unidos en Roe v. Wade, como un modo de determinar si los fetos humanos merecen alguna protección legal.
Con todo, según Kaczor, esta postura tiene sus problemas. Por ejemplo, los gemelos unidos dependen en ocasiones el uno del otro para vivir y, aún así, ambos son considerados personas.
La viabilidad también plantea un problema, porque en los países ricos, con avanzados cuidados médicos, los fetos se vuelven viables antes que en los países pobres. Y los fetos femeninos son viables antes que los masculinos. ¿Deberían las diferencias de sexo y de riqueza influir en quién es persona o no?
Otra idea es considerar que la capacidad para sufrir dolor o gozar del placer es lo que podría marcar el comienzo del derecho a la vida, continuaba Kaczor. Esto tampoco es suficiente, respondía. Esto excluye a quienes están bajo anestesia o en coma. Además, indicaba, algunos animales tienen esta capacidad pero no consideramos que tengan un derecho a la vida.
Un posible replanteamiento de esta posición es decir que no todos los seres tienen la capacidad de sentir placer o dolor, si no sólo aquellos que tienen un grado muy alto de sensibilidad y una capacidad más desarrollada de perseguir sus intereses deben ser considerados personas, explicaba Kaczor.
El problema con esto, señalaba, es que las personas difieren mucho unas de otras en su capacidad para el dolor o el placer y a duras penas podemos concluir que esto proporcione una base para considerar diferencias radicales en términos de persona o derechos.
Ética gradualista
La respuesta proabortista a las anteriores críticas adopta la forma del punto de vista gradualista. Kaczor explicaba que esto consiste en sostener que el derecho a la vida aumenta en fuerza de modo gradual conforme se desarrolla el embarazo, y cuanto más similar es un feto a una persona como nosotros mayor protección debería tener.
Sin embargo, Kaczor observaba que hay una diferencia entre el derecho a la vida y el resto de los derechos. Hay restricciones de edad para votar, conducir, o ser elegido para un cargo público. Esto sucede porque el derecho en cuestión exige una capacidad para asumir las responsabilidades que conlleva.
Por el contrario, el derecho a la vida no contiene implícitamente ninguna responsabilidad y, por lo mismo, puede gozarse sin tener en cuenta la edad o las capacidades mentales.
Otro problema de la postura gradualista es que el desarrollo humano no termina ni mucho menos con el nacimiento. Si el estatus moral se vincula al desarrollo psicológico, matar a alguien de 14 años requerirá una justificación mayor que a uno de 6.
Kaczor afirmaba que el error de estos argumentos nos lleva a la conclusión de que, si no hay diferencias éticamente relevantes entre los seres humanos en sus diversas etapas de desarrollo que haga que alguien no sea una persona, la dignidad y el valor de una persona no comienza por tanto tras su nacimiento, ni en momento alguno de su gestación. Todo ser humano es también una persona humana.
La historia nos presenta muchos ejemplos de la necesidad de respetar a todo ser humano como persona portadora de dignidad. Kaczor argumentaba que en teoría nadie actualmente, al menos en Occidente, defendería la esclavitud, la misoginia o el antisemitismo. ¿Tenemos de verdad justificación para tratar a algunos seres humanos como si fueran menos que personas, o seremos juzgados por la historia como un episodio más en larga línea de explotación del débil por parte del poderoso?
¿La persona comienza con la concepción?
Esto plantea la cuestión de si los seres humanos empiezan a existir en la concepción. Según Kaczor, esto no es, en principio, una cuestión moral, sino científica.
Cita a continuación algunos textos científicos y médicos que afirman, todos, que con la concepción hay un comienzo de nueva vida humana y un cambio fundamental con la creación de un ser con 46 cromosomas.
Tras la fecundación no hay presencia de ningún agente exterior que cambie el organismo recién concebido en algo que sea distinto. Por el contrario, el embrión humano se auto desarrolla hacia futuras etapas.
"Haciendo una analogía, el embrión humano no es un mero modelo detallado de la casa que se construirá sino una casa minúscula que se hace a sí misma cada vez mayor y más compleja a través de su auto desarrollo activo hacia la madurez", aclaraba Kaczor.
Tras esto, los últimos capítulos del libro analizan algunos argumentos utilizados por los defensores del aborto. Los examina uno por uno mostrando sus debilidades.
Por ejemplo, se ha sostenido que, puesto que en las primeras etapas hay posibilidades de que tenga lugar una división en dos hermanos, el embrión no es un ser humano individual. Kaczor replicaba a esto diciendo que aunque un ser pueda dividirse en dos seres esto no significa que no sea un ser individual.
Después de todo, añadía, la mayoría de las plantas pueden dar lugar a más plantas individuales, pero esto no significa que una planta no pueda ser una planta individual y distinta.
Analizaba también algunos casos difíciles, como los embarazos que han sido resultado de violación o incesto. La personalidad del feto, insistía Kaczor, no depende de la forma en que fue concebido. "Eres lo que eres sin importar las circunstancias de tu concepción y nacimiento", afirmaba.
El libro de Kaczor, con un razonamiento sólido, contiene muchos argumentos cuidadosamente planteados, que lo hacen una valiosa fuente de inspiración para quienes tengan la preocupación de defender la vida humana.
Por el padre John Flynn, L. C., traducción de Justo Amado
http://www.zenit.org/article-38742?l=spanish
Christopher Kaczor, en "The Ethics of Abortion: Women's Rights, Human Life and the Question of Justice" (La Ética del Aborto: Derechos de las Mujeres, Vida Humana y la Cuestión de la Justicia) (Routledge), toma una postura filosófica ante el aborto y explica por qué no es justificable éticamente.
Uno de los puntos clave que afronta Kaczor es cuándo comienza el ser persona. Algunos defensores del aborto sostienen que se puede distinguir a los humanos de las personas. Uno ejemplo que aporta es el de Mary Anne Warren, que ofrece algunos criterios a tener en cuenta antes de decir de alguien que es una persona.
Propone que las personas tienen conciencia de los objetos y de los acontecimientos y la capacidad de sentir dolor. Tienen también la fuerza de la razón y la capacidad para actividad auto motivada, junto a la capacidad para la comunicación.
Como respuesta a tales argumentos, Kaczor señalaba que, usando dichos criterios, sería difícil tener razones en contra del infanticidio, puesto que un bebé recién nacido no cumple estos criterios más de lo que pueda hacerlo un feto no nacido.
Por otro lado, no dejamos de ser personas cuando estamos dormidos o sedados en una operación quirúrgica, aunque en esos momentos no seamos conscientes ni estemos en movimiento. De igual forma, quienes sufren demencia o los discapacitados no satisfacen los criterios de Warren para ser personas.
Una cuestión de lugar
Otro posicionamiento para justificar el aborto es el que se basa en la localización, es decir, si se está fuera o dentro del útero. Kaczor afirmaba que la persona va mucho más allá de la simple localización. Si admitimos este argumento, se sigue que cuando hay una fecundación artificial fuera del útero, el nuevo ser tendría el estatus de persona, pero luego la pierde cuando es implantado, volviéndola a ganar cuando sale del mismo.
Hay también casos de cirugía fetal abierta, durante los que el feto humano es extraído del útero. Si determinamos el ser persona por una existencia fuera del útero, nos veríamos en la inverosímil situación de que en tales casos el feto es una no persona que luego se convierte en persona, y después vuelve a ser una no persona otra vez al volver al útero, volviendo a ser persona sólo cuando nazca.
Excluyendo por tanto la localización como criterio para ser considerado persona, Kaczor afrontaba la cuestión de si la condición de persona se establece en algún punto entre la concepción y el nacimiento. Observaba que la viabilidad, es decir si el feto en el útero es potencialmente capaz de vivir fuera del vientre materno, era citada por el Tribunal Supremo de Estados Unidos en Roe v. Wade, como un modo de determinar si los fetos humanos merecen alguna protección legal.
Con todo, según Kaczor, esta postura tiene sus problemas. Por ejemplo, los gemelos unidos dependen en ocasiones el uno del otro para vivir y, aún así, ambos son considerados personas.
La viabilidad también plantea un problema, porque en los países ricos, con avanzados cuidados médicos, los fetos se vuelven viables antes que en los países pobres. Y los fetos femeninos son viables antes que los masculinos. ¿Deberían las diferencias de sexo y de riqueza influir en quién es persona o no?
Otra idea es considerar que la capacidad para sufrir dolor o gozar del placer es lo que podría marcar el comienzo del derecho a la vida, continuaba Kaczor. Esto tampoco es suficiente, respondía. Esto excluye a quienes están bajo anestesia o en coma. Además, indicaba, algunos animales tienen esta capacidad pero no consideramos que tengan un derecho a la vida.
Un posible replanteamiento de esta posición es decir que no todos los seres tienen la capacidad de sentir placer o dolor, si no sólo aquellos que tienen un grado muy alto de sensibilidad y una capacidad más desarrollada de perseguir sus intereses deben ser considerados personas, explicaba Kaczor.
El problema con esto, señalaba, es que las personas difieren mucho unas de otras en su capacidad para el dolor o el placer y a duras penas podemos concluir que esto proporcione una base para considerar diferencias radicales en términos de persona o derechos.
Ética gradualista
La respuesta proabortista a las anteriores críticas adopta la forma del punto de vista gradualista. Kaczor explicaba que esto consiste en sostener que el derecho a la vida aumenta en fuerza de modo gradual conforme se desarrolla el embarazo, y cuanto más similar es un feto a una persona como nosotros mayor protección debería tener.
Sin embargo, Kaczor observaba que hay una diferencia entre el derecho a la vida y el resto de los derechos. Hay restricciones de edad para votar, conducir, o ser elegido para un cargo público. Esto sucede porque el derecho en cuestión exige una capacidad para asumir las responsabilidades que conlleva.
Por el contrario, el derecho a la vida no contiene implícitamente ninguna responsabilidad y, por lo mismo, puede gozarse sin tener en cuenta la edad o las capacidades mentales.
Otro problema de la postura gradualista es que el desarrollo humano no termina ni mucho menos con el nacimiento. Si el estatus moral se vincula al desarrollo psicológico, matar a alguien de 14 años requerirá una justificación mayor que a uno de 6.
Kaczor afirmaba que el error de estos argumentos nos lleva a la conclusión de que, si no hay diferencias éticamente relevantes entre los seres humanos en sus diversas etapas de desarrollo que haga que alguien no sea una persona, la dignidad y el valor de una persona no comienza por tanto tras su nacimiento, ni en momento alguno de su gestación. Todo ser humano es también una persona humana.
La historia nos presenta muchos ejemplos de la necesidad de respetar a todo ser humano como persona portadora de dignidad. Kaczor argumentaba que en teoría nadie actualmente, al menos en Occidente, defendería la esclavitud, la misoginia o el antisemitismo. ¿Tenemos de verdad justificación para tratar a algunos seres humanos como si fueran menos que personas, o seremos juzgados por la historia como un episodio más en larga línea de explotación del débil por parte del poderoso?
¿La persona comienza con la concepción?
Esto plantea la cuestión de si los seres humanos empiezan a existir en la concepción. Según Kaczor, esto no es, en principio, una cuestión moral, sino científica.
Cita a continuación algunos textos científicos y médicos que afirman, todos, que con la concepción hay un comienzo de nueva vida humana y un cambio fundamental con la creación de un ser con 46 cromosomas.
Tras la fecundación no hay presencia de ningún agente exterior que cambie el organismo recién concebido en algo que sea distinto. Por el contrario, el embrión humano se auto desarrolla hacia futuras etapas.
"Haciendo una analogía, el embrión humano no es un mero modelo detallado de la casa que se construirá sino una casa minúscula que se hace a sí misma cada vez mayor y más compleja a través de su auto desarrollo activo hacia la madurez", aclaraba Kaczor.
Tras esto, los últimos capítulos del libro analizan algunos argumentos utilizados por los defensores del aborto. Los examina uno por uno mostrando sus debilidades.
Por ejemplo, se ha sostenido que, puesto que en las primeras etapas hay posibilidades de que tenga lugar una división en dos hermanos, el embrión no es un ser humano individual. Kaczor replicaba a esto diciendo que aunque un ser pueda dividirse en dos seres esto no significa que no sea un ser individual.
Después de todo, añadía, la mayoría de las plantas pueden dar lugar a más plantas individuales, pero esto no significa que una planta no pueda ser una planta individual y distinta.
Analizaba también algunos casos difíciles, como los embarazos que han sido resultado de violación o incesto. La personalidad del feto, insistía Kaczor, no depende de la forma en que fue concebido. "Eres lo que eres sin importar las circunstancias de tu concepción y nacimiento", afirmaba.
El libro de Kaczor, con un razonamiento sólido, contiene muchos argumentos cuidadosamente planteados, que lo hacen una valiosa fuente de inspiración para quienes tengan la preocupación de defender la vida humana.
Por el padre John Flynn, L. C., traducción de Justo Amado
http://www.zenit.org/article-38742?l=spanish
lunes, 21 de marzo de 2011
Redefinir el matrimonio Continúan las presiones para permitir el matrimonio homosexual
Por John Flynn, L. C.
ROMA, domingo 20 de marzo de 2011 (ZENIT.org). – La presión por legalizar los matrimonios del mismo sexo continúa, mientas las organizaciones interesadas intentan convencer a los legisladores de que el matrimonio es algo que puede redefinirse para adaptarse a las últimas tendencias sociales.
En Irlanda, la coalición de gobierno del Fine Gael y de Partidos Laboristas, recientemente elegida, acaba de publicar su lista de propuestas políticas. Según pro familiar Iona Institute irlandés, el partido de más orientación liberal ha dejado su impronta en temas de familia.
El programa confía en que el gobierno analice el tema del matrimonio homosexual, indica el instituto en su página web. También dice que la ley de parejas civiles se cambiará para afrontar las anomalías u omisiones. Según el Iona Institute, esto podría dar a los padres del mismo sexo los mismos derechos que las parejas casadas.
Además, el programa afirma que se dará reconocimiento legal a los transexuales y tendrán la protección de leyes de igualdad.
Poco antes de que se hiciera público el programa, los obispos irlandeses animaron al parlamento a defender la familia. Las políticas públicas deben apoyar el bien común, afirmaban en una declaración el 3 de marzo tras un encuentro de todos los obispos irlandeses.
Lograr esto exige reforzar la familia, basada en el matrimonio entre un hombre y una mujer, añadían.
Sin defensa
En Estados Unidos, el matrimonio homosexual ha llegado con mucha frecuencia a los titulares. El mes pasado, el fiscal general Eric H. Holder Jr anunciaba que la administración Obama no seguiría defendiendo en los tribunales las demandas contra la Ley de Defensa del Matrimonio (DOMA), que limita el matrimonio a las parejas heterosexuales.
El New York Times observaba el 24 de febrero que el presidente Obama y Holder consideran ahora que la ley es inconstitucional.
“Nuestra nación y nuestro gobierno tienen el deber de reconocer y proteger el matrimonio, no el de interferir en él ni redefinirlo, ni el de caricaturizar la profundas creencias de tantísimos ciudadanos como ‘discriminación’”, protestaba en una declaración del 3 de marzo el arzobispo de Nueva York, monseñor Timothy Dolan, presidente de la Conferencia Episcopal de Estados Unidos.
monseñor Dolan continuaba precisando que el matrimonio basado en un hombre y una mujer es el cimiento de la sociedad y que, históricamente, los gobiernos lo han protegido por su contribución al bien común.
Estaba de acuerdo en que la discriminación injusta es mala. Sin embargo, no es injusto defender una ley que sólo busca proteger el significado del matrimonio. Ni es discriminación afirmar que un niño se criará mejor teniendo un padre y una madre y que el Estado tiene un interés en asegurar esto, añadía.
“Tener leyes que afirmen la importancia vital de las madres y de los padres – leyes que respalden, en vez de minar, el ideal de que los niños deberían ser criados por su propia madre y por su propio padres – es esencial para cualquier sociedad justa”, concluía Mons. Dolan.
Aunque siguen las demandas contra la DOMA en los tribunales federales, continúa el debate a nivel estatal.
En Rhode Island, el día 10 de marzo, cientos de personas acudieron a una sesión del senado sobre el tema del matrimonio homosexual. Quienes están a favor y quienes están en contra presentaron sus argumentos a los miembros del Comité Judicial del Senado, informaba el 11 de marzo el Providence Journal.
Monseñor Thomas J. Tobin, obispo de Providence, es uno de los opositores a la medida de reconocer el matrimonio homosexual. En una declaración el 7 de enero, subrayaba que aquellas personas con orientaciones homosexuales merecen amor y respeto. Al mismo tiempo advertía que legalizar el matrimonio para ellos va en detrimento del bienestar del Estado.
Maryland también ha estado en el centro del debate en este tema. A principios de este año el senado del estado aprobó una ley que legalizaba el matrimonio homosexual y se ha estado debatiendo en los últimos días en la cámara baja. El gobernador Martin O’Malley ha declarado que firmará la ley si se aprueba, informaba el 5 de marzo Associated Press.
Mientras se debatía la propuesta en la cámara, resultó evidente que la ley no tendría el apoyo suficiente por lo que se dejó morir la iniciativa sin votarla, informaba el 11 de marzo Associated Press.
Cambio drástico
Los tres obispos católicos de Maryland se mostraron muy activos en su campaña en contra de la medida de legalizar el matrimonio homosexual.
“La introducción de una legislación que redefina el matrimonio en nuestro estado debería reconocerse como lo que es – una propuesta de cambio drástico de una institución social que deriva de nuestra naturaleza humana como hombres y como mujeres”, declaraban el cardenal Donald Wuerl de Washington, el arzobispo Edwin O’Brien de Baltimore, y el obispo Francis Malooly de Wilmington, en un declaración del 8 de febrero.
“Nuestro objetivo como sociedad debería ser que el matrimonio se consolide, no desmontándolo en su conjunto, especialmente cuando los efectos del deterioro del matrimonio son tan evidentes”, indicaban.
La declaración señalaba también que, si se abandona la definición tradicional de matrimonio, será difícil llegar a una nueva definición que determine qué relaciones debería apoyar el gobierno.
En nuevas declaraciones los días 18 y 28 de febrero, los tres obispos criticaban además la falta de una protección adecuada de la conciencia de las instituciones religiosas y de los individuos.
El cardenal Wuerl señalaba el peligro de redefinir el significado del matrimonio en un artículo publicado el 13 de marzo en el National Catholic Register.
A lo largo de la historia humana, el matrimonio se ha entendido como el compromiso de un hombre y una mujer en una comunidad de vida, tanto para su apoyo mutuo como para engendrar y educar a los hijos, explicaba.
Y advertía que vaciar el matrimonio de su significado con fines políticos o en respuesta a algunos grupos de presión es un gran error.
Poligamia y poliamor
El miedo a que introducir el matrimonio homosexual conduzca a legalizar otras formas de unión no es ni mucho menos exagerado.
En Canadá, en donde el matrimonio homosexual se legalizó en el 2005, se está desarrollando un proceso legal en la Columbia Británica para decidir si se legaliza la poligamia.
No es esta la única variación de matrimonio que se propone. El año pasado el Boston Globe publicaba dos largos artículos sopesando las ventajas del poliamor, que es la práctica de tener una relación íntima con más de una persona a la vez, con el consentimiento de todos los implicados.
Uno de los argumentos utilizados a favor del reconocimiento de estas relaciones es que, con más de dos padres, incluso si hay una ruptura familiar, a los hijos les quedarían por los menos otros dos padres.
A día de hoy no hay nada predeterminado sobre qué noción de paternidad prevalecerá, proclamaba el artículo publicado el 24 de octubre.
“La ley determina qué convierte a alguien en padre legal, no es el matrimonio, ni la biología”, afirmaba en el artículo Nancy Polikoff, profesora de derecho familiar en la Facultad de Derecho de Washington de la Universidad Americana.
“Es necesario que la ley se adapte a la realidad de las vidas de los niños, y si los niños van ser criados por tres padres, la ley no debería escoge arbitrariamente a dos de ellos y decir que son los padres legales, y esta otra persona es un extraño”, afirmaba.
Hoy, en cuanto al matrimonio, no hay nada firme tras los cambios en el divorcio, la adopción y la tecnología reproductiva.
Es en verdad cierto que el matrimonio y la familia se han desestabilizado de modo grave en las últimas décadas, pero no parece ser precisamente una buena razón para debilitar aún más una institución ya debilitada.
El matrimonio es bueno para ti, proclamaba un estudio reciente. Mejora la salud física de los hombres y el bienestar mental de las mujeres y da como resultado una vida más larga y satisfactoria, informaba el 28 de enero el periódico Independent.
Son las conclusiones de un estudio llevado a cabo por los doctores John Gallacher y David Gallacher, de la Facultad de Medicina de la Universidad de Cardiff, que han investigado la cuestión de si las relaciones son buenas para la salud.
Se trata de uno más de los incontables estudios que demuestran que las familias basadas en el matrimonio entre un hombre y una mujer hacen una contribución vital a los individuos y a la sociedad. Un buena razón para que el estado siga apoyándolas.
http://www.zenit.org/article-38661?l=spanish
ROMA, domingo 20 de marzo de 2011 (ZENIT.org). – La presión por legalizar los matrimonios del mismo sexo continúa, mientas las organizaciones interesadas intentan convencer a los legisladores de que el matrimonio es algo que puede redefinirse para adaptarse a las últimas tendencias sociales.
En Irlanda, la coalición de gobierno del Fine Gael y de Partidos Laboristas, recientemente elegida, acaba de publicar su lista de propuestas políticas. Según pro familiar Iona Institute irlandés, el partido de más orientación liberal ha dejado su impronta en temas de familia.
El programa confía en que el gobierno analice el tema del matrimonio homosexual, indica el instituto en su página web. También dice que la ley de parejas civiles se cambiará para afrontar las anomalías u omisiones. Según el Iona Institute, esto podría dar a los padres del mismo sexo los mismos derechos que las parejas casadas.
Además, el programa afirma que se dará reconocimiento legal a los transexuales y tendrán la protección de leyes de igualdad.
Poco antes de que se hiciera público el programa, los obispos irlandeses animaron al parlamento a defender la familia. Las políticas públicas deben apoyar el bien común, afirmaban en una declaración el 3 de marzo tras un encuentro de todos los obispos irlandeses.
Lograr esto exige reforzar la familia, basada en el matrimonio entre un hombre y una mujer, añadían.
Sin defensa
En Estados Unidos, el matrimonio homosexual ha llegado con mucha frecuencia a los titulares. El mes pasado, el fiscal general Eric H. Holder Jr anunciaba que la administración Obama no seguiría defendiendo en los tribunales las demandas contra la Ley de Defensa del Matrimonio (DOMA), que limita el matrimonio a las parejas heterosexuales.
El New York Times observaba el 24 de febrero que el presidente Obama y Holder consideran ahora que la ley es inconstitucional.
“Nuestra nación y nuestro gobierno tienen el deber de reconocer y proteger el matrimonio, no el de interferir en él ni redefinirlo, ni el de caricaturizar la profundas creencias de tantísimos ciudadanos como ‘discriminación’”, protestaba en una declaración del 3 de marzo el arzobispo de Nueva York, monseñor Timothy Dolan, presidente de la Conferencia Episcopal de Estados Unidos.
monseñor Dolan continuaba precisando que el matrimonio basado en un hombre y una mujer es el cimiento de la sociedad y que, históricamente, los gobiernos lo han protegido por su contribución al bien común.
Estaba de acuerdo en que la discriminación injusta es mala. Sin embargo, no es injusto defender una ley que sólo busca proteger el significado del matrimonio. Ni es discriminación afirmar que un niño se criará mejor teniendo un padre y una madre y que el Estado tiene un interés en asegurar esto, añadía.
“Tener leyes que afirmen la importancia vital de las madres y de los padres – leyes que respalden, en vez de minar, el ideal de que los niños deberían ser criados por su propia madre y por su propio padres – es esencial para cualquier sociedad justa”, concluía Mons. Dolan.
Aunque siguen las demandas contra la DOMA en los tribunales federales, continúa el debate a nivel estatal.
En Rhode Island, el día 10 de marzo, cientos de personas acudieron a una sesión del senado sobre el tema del matrimonio homosexual. Quienes están a favor y quienes están en contra presentaron sus argumentos a los miembros del Comité Judicial del Senado, informaba el 11 de marzo el Providence Journal.
Monseñor Thomas J. Tobin, obispo de Providence, es uno de los opositores a la medida de reconocer el matrimonio homosexual. En una declaración el 7 de enero, subrayaba que aquellas personas con orientaciones homosexuales merecen amor y respeto. Al mismo tiempo advertía que legalizar el matrimonio para ellos va en detrimento del bienestar del Estado.
Maryland también ha estado en el centro del debate en este tema. A principios de este año el senado del estado aprobó una ley que legalizaba el matrimonio homosexual y se ha estado debatiendo en los últimos días en la cámara baja. El gobernador Martin O’Malley ha declarado que firmará la ley si se aprueba, informaba el 5 de marzo Associated Press.
Mientras se debatía la propuesta en la cámara, resultó evidente que la ley no tendría el apoyo suficiente por lo que se dejó morir la iniciativa sin votarla, informaba el 11 de marzo Associated Press.
Cambio drástico
Los tres obispos católicos de Maryland se mostraron muy activos en su campaña en contra de la medida de legalizar el matrimonio homosexual.
“La introducción de una legislación que redefina el matrimonio en nuestro estado debería reconocerse como lo que es – una propuesta de cambio drástico de una institución social que deriva de nuestra naturaleza humana como hombres y como mujeres”, declaraban el cardenal Donald Wuerl de Washington, el arzobispo Edwin O’Brien de Baltimore, y el obispo Francis Malooly de Wilmington, en un declaración del 8 de febrero.
“Nuestro objetivo como sociedad debería ser que el matrimonio se consolide, no desmontándolo en su conjunto, especialmente cuando los efectos del deterioro del matrimonio son tan evidentes”, indicaban.
La declaración señalaba también que, si se abandona la definición tradicional de matrimonio, será difícil llegar a una nueva definición que determine qué relaciones debería apoyar el gobierno.
En nuevas declaraciones los días 18 y 28 de febrero, los tres obispos criticaban además la falta de una protección adecuada de la conciencia de las instituciones religiosas y de los individuos.
El cardenal Wuerl señalaba el peligro de redefinir el significado del matrimonio en un artículo publicado el 13 de marzo en el National Catholic Register.
A lo largo de la historia humana, el matrimonio se ha entendido como el compromiso de un hombre y una mujer en una comunidad de vida, tanto para su apoyo mutuo como para engendrar y educar a los hijos, explicaba.
Y advertía que vaciar el matrimonio de su significado con fines políticos o en respuesta a algunos grupos de presión es un gran error.
Poligamia y poliamor
El miedo a que introducir el matrimonio homosexual conduzca a legalizar otras formas de unión no es ni mucho menos exagerado.
En Canadá, en donde el matrimonio homosexual se legalizó en el 2005, se está desarrollando un proceso legal en la Columbia Británica para decidir si se legaliza la poligamia.
No es esta la única variación de matrimonio que se propone. El año pasado el Boston Globe publicaba dos largos artículos sopesando las ventajas del poliamor, que es la práctica de tener una relación íntima con más de una persona a la vez, con el consentimiento de todos los implicados.
Uno de los argumentos utilizados a favor del reconocimiento de estas relaciones es que, con más de dos padres, incluso si hay una ruptura familiar, a los hijos les quedarían por los menos otros dos padres.
A día de hoy no hay nada predeterminado sobre qué noción de paternidad prevalecerá, proclamaba el artículo publicado el 24 de octubre.
“La ley determina qué convierte a alguien en padre legal, no es el matrimonio, ni la biología”, afirmaba en el artículo Nancy Polikoff, profesora de derecho familiar en la Facultad de Derecho de Washington de la Universidad Americana.
“Es necesario que la ley se adapte a la realidad de las vidas de los niños, y si los niños van ser criados por tres padres, la ley no debería escoge arbitrariamente a dos de ellos y decir que son los padres legales, y esta otra persona es un extraño”, afirmaba.
Hoy, en cuanto al matrimonio, no hay nada firme tras los cambios en el divorcio, la adopción y la tecnología reproductiva.
Es en verdad cierto que el matrimonio y la familia se han desestabilizado de modo grave en las últimas décadas, pero no parece ser precisamente una buena razón para debilitar aún más una institución ya debilitada.
El matrimonio es bueno para ti, proclamaba un estudio reciente. Mejora la salud física de los hombres y el bienestar mental de las mujeres y da como resultado una vida más larga y satisfactoria, informaba el 28 de enero el periódico Independent.
Son las conclusiones de un estudio llevado a cabo por los doctores John Gallacher y David Gallacher, de la Facultad de Medicina de la Universidad de Cardiff, que han investigado la cuestión de si las relaciones son buenas para la salud.
Se trata de uno más de los incontables estudios que demuestran que las familias basadas en el matrimonio entre un hombre y una mujer hacen una contribución vital a los individuos y a la sociedad. Un buena razón para que el estado siga apoyándolas.
http://www.zenit.org/article-38661?l=spanish
lunes, 14 de marzo de 2011
La dictadura de la píldora del día después Se impone a pesar de sus efectos colaterales
ROMA, domingo, 13 de marzo de 2011 (ZENIT.org).- En los últimos años un país tras otro han ido permitiendo la venta de la así llamada píldora del día después. Suele presentarse como un modo de reducir los embarazos "no deseados" y los elevados porcentajes de nacimientos de madres adolescentes.
Japón ha sido uno de los últimos países en permitir algo que algunos llaman anticonceptivo de emergencia. El ministro de sanidad dio el visto bueno para la venta de NorLevo desde mayo, informaba el Japan Times el 24 de febrero.
El artículo decía que se esperaba que esta medida ayudara a reducir el número de abortos. Según el artículo, el índice de abortos en Japón en el 2008 fue del 8,8, ligeramente por encima de la mitad del de Estados Unidos.
Una de las principales cuestiones relacionadas con la venta de la píldora del día después es su disponibilidad sin receta médica. En Irlanda, la cadena de farmacias Boots propuso su venta sin receta, esperando utilizar una argucia legal. En una sorprendente reacción, el Organismo Directivo de Medicamentos Irlandés anunció repentinamente que permitiría la venta de NorLevo sin receta médica, informaba el 22 de febrero el Irish Times.
No sólo se venderá sin necesidad de receta sino que tampoco habrá limitaciones de edad para los compradores. La ausencia de límite de edad ha tomado por sorpresa a la Sociedad Farmacéutica de Irlanda, por lo que publicó una nota diciendo que los farmacéuticos considerarían si deberían enviar a las chicas de 16 años o menos a que pidieran la píldora a un médico o a una institución, al estar por debajo de la edad de consentimiento.
Entretanto, en Estados Unidos, se está presionando para que se elimine el límite de dad en la venta de Plan B, una píldora del día después. Los fabricantes de la píldora, Teva Pharmaceutical Industries, han solicitado a la Administración para los Alimentos y los Medicamentos que permita a los menores de 17 años que la compren, informaba ABC News el 25 de febrero. Actualmente Plan B está disponible sin receta para los mayores de 17 años.
Irresponsable
Wendy Wright, presidenta de Concerned Women for America, decía que sería irresponsable poner a disposición de jóvenes la píldora y advertía que podría cortar la comunicación entre las jóvenes y sus padres y médicos. También señalaba que Plan B necesita supervisión médica, dado que el mismo acto, que las llevó a temer que se hubieran quedado embarazadas, podría haberles hecho contraer una enfermedad de transmisión sexual.
En Inglaterra, al contrario, la edad no es barrara para conseguir anticonceptivos. El Sunday Times informaba el 1 de agosto que médicos de familia habían prescrito la píldora anticonceptiva a más de 1.000 niñas de entre 11 y 12 años. Además, otras 200 chicas, de entre 11 y 13 años, tenían implantados dispositivos anticonceptivos o inyectables permanentes.
Según el artículo, la mayoría de estas prescripciones se dieron a las niñas sin el conocimiento o el consentimiento de sus padres, dado que los doctores están sometidos a la confidencialidad respecto a las niñas, a no ser que sospechen que están sometidas a abusos o son obligadas a tener sexo.
En relación al tema de la edad, la información publicada hace poco por el Departamento de Sanidad Británico confirma los miedos de Wendy Wright. La distribución de la píldora del día después a menores de 16 años les anima a correr más riesgos en sus vidas sexuales, informaba el 30 de enero el Sunday Times.
La información venía de un estudio de dos profesores de la Universidad de Nottingham, Sourafel Girma y David Paton. En los últimos años el gobierno ha distribuido gratis en algunas zonas la píldora del día después, esperando que redujera los embarazos adolescentes.
El estudio comparaba zonas en las que se había distribuido a menores la píldora del día después con aquellas en las que no, y controlaba además el nivel de enfermedades de transmisión sexual. Los profesores descubrieron que la distribución de las píldoras no redujo la tasa de embarazos, pero lo que sí hizo fue aumentar el nivel de enfermedades, en cerca de un 12% donde estaba disponible gratis en las farmacias.
"La investigación internacional no ha logrado encontrar nunca evidencia alguna de que los protocolos de emergencia de control de la natalidad logren reducción alguna en el índice de concepciones y embarazos entre adolescentes", comentaba Norman Wells, director del Familiy Education Trust.
Cheryl Wetzstein planteaba la misma cuestión en un artículo publicado el 25 de marzo del año pasado en el Washington Times. Citaba un artículo del 2007 del Journal of the American Academy of Physician Assistants en el que se afirmaba que los anticonceptivos de emergencia podrían evitar el 75-85% de los embarazos no deseados.
Las investigaciones, sin embargo, han demostrado que estas píldoras no han hecho nada por reducir los niveles de embarazos y abortos, apuntaba.
Wetzstein citaba el número de marzo de Perspectives on Sexual and Reproductive Health, publicada por el proabortista Guttmacher Institute, que admitía que era necesario desarrollar nuevas estrategias para reducir el índice de abortos, dado que las píldoras del día después no habían logrado nada.
Conciencia
El creciente uso de las píldoras del día después ha suscitado la preocupación sobre el grave peligro de las enfermedades de transmisión sexual, además de la salud, si las mujeres usan de modo regular píldoras de dosis alta. Otra inquietud es la cuestión de la conciencia.
El periódico de Irish Catholic de Irlanda deploraba el hecho de que, tras la decisión de permitir las ventas sin receta de la píldora del día después, se obligara a los farmacéuticos a venderla. El reportaje del 24 de febrero señalaba que los anticonceptivos de emergencia pueden tener también un efecto abortivo y, por esta razón, algunos farmacéuticos no quieren venderlos.
El Código de Conducta de los farmacéuticos no prevé objeción de conciencia para los católicos, o para cualquiera que puede tener objeciones éticas a la venta de determinados medicamentos.
En respuesta a una pregunta del Irish Catholic, la Sociedad Farmacéutica de Irlanda confirmó que, según el actual Código de Conducta, los farmacéuticos deben tener existencias de la píldora del día después o "tomar las medidas que aseguren que estas medicinas o servicios se proporcionan".
Los derechos de conciencia son también tema de debate en Estados Unidos, debido a la reciente decisión de la administración Obama de eliminar la regulación de la anterior presidencia Bush.
En una nota de prensa del 18 de febrero, la medida fue considerada como "decepcionante" por Deirdre McQuade del Secretariado Pro-Vida de la Conferencia Episcopal de Estados Unidos.
En un artículo del 23 de febrero en el National Catholic Register, explicaba que las normas de diciembre de 2008 habían robustecido el derecho de los profesionales sanitarios a no participar en ciertos procedimientos médicos que violaban sus principios religiosos o morales. Esto incluye no sólo el aborto y las esterilizaciones, sino también los anticonceptivos.
"Cada vez más, los profesionales de la salud se ven coaccionados a violar su conciencia de miles de formas, como al dispensar o administrar la así llamada píldora del día después", explicaba al Register Marie Hilliard, directora de bioética y política pública del National Catholic Bioethics Center.
Testimonio
La necesidad de defender los derechos de libertad de conciencia fue el tema de la homilía de monseñor J. Michael Miller, arzobispo de Vancouver, en una misa en enero para trabajadores sanitarios.
Según los extractos de la misma publicados por el periódico diocesano B. C. Catholic el 4 de febrero, el monseñor Miller insistía en que los católicos que trabajan en el mundo de la salud deben tener la libertad de vivir el mensaje de Cristo en sus vidas profesionales.
Lamentaba el laicismo cada vez más agresivo que procura que la religión no tenga influencia alguna en las instituciones públicas.
"Obligar a los creyentes a guardarse sus opiniones para sí mismos, si lo piensan, es en sí mismo una forma no democrática de comprar armonía entre los ciudadanos de una sociedad libre", afirmaba.
"Es una manera velada de recortar la libertad de expresión de los creyentes", añadía.
Rechazando lo que denominaba "una conspiración de silencio y complicidad", monseñor Miller animaba a los católicos a asumir su responsabilidad de dar testimonio de Cristo incluso si esto significa la persecución. Una persecución que, según parece, se impone por ley.
Por el padre John Flynn, L. C.
http://www.zenit.org/article-38592?l=spanish
Japón ha sido uno de los últimos países en permitir algo que algunos llaman anticonceptivo de emergencia. El ministro de sanidad dio el visto bueno para la venta de NorLevo desde mayo, informaba el Japan Times el 24 de febrero.
El artículo decía que se esperaba que esta medida ayudara a reducir el número de abortos. Según el artículo, el índice de abortos en Japón en el 2008 fue del 8,8, ligeramente por encima de la mitad del de Estados Unidos.
Una de las principales cuestiones relacionadas con la venta de la píldora del día después es su disponibilidad sin receta médica. En Irlanda, la cadena de farmacias Boots propuso su venta sin receta, esperando utilizar una argucia legal. En una sorprendente reacción, el Organismo Directivo de Medicamentos Irlandés anunció repentinamente que permitiría la venta de NorLevo sin receta médica, informaba el 22 de febrero el Irish Times.
No sólo se venderá sin necesidad de receta sino que tampoco habrá limitaciones de edad para los compradores. La ausencia de límite de edad ha tomado por sorpresa a la Sociedad Farmacéutica de Irlanda, por lo que publicó una nota diciendo que los farmacéuticos considerarían si deberían enviar a las chicas de 16 años o menos a que pidieran la píldora a un médico o a una institución, al estar por debajo de la edad de consentimiento.
Entretanto, en Estados Unidos, se está presionando para que se elimine el límite de dad en la venta de Plan B, una píldora del día después. Los fabricantes de la píldora, Teva Pharmaceutical Industries, han solicitado a la Administración para los Alimentos y los Medicamentos que permita a los menores de 17 años que la compren, informaba ABC News el 25 de febrero. Actualmente Plan B está disponible sin receta para los mayores de 17 años.
Irresponsable
Wendy Wright, presidenta de Concerned Women for America, decía que sería irresponsable poner a disposición de jóvenes la píldora y advertía que podría cortar la comunicación entre las jóvenes y sus padres y médicos. También señalaba que Plan B necesita supervisión médica, dado que el mismo acto, que las llevó a temer que se hubieran quedado embarazadas, podría haberles hecho contraer una enfermedad de transmisión sexual.
En Inglaterra, al contrario, la edad no es barrara para conseguir anticonceptivos. El Sunday Times informaba el 1 de agosto que médicos de familia habían prescrito la píldora anticonceptiva a más de 1.000 niñas de entre 11 y 12 años. Además, otras 200 chicas, de entre 11 y 13 años, tenían implantados dispositivos anticonceptivos o inyectables permanentes.
Según el artículo, la mayoría de estas prescripciones se dieron a las niñas sin el conocimiento o el consentimiento de sus padres, dado que los doctores están sometidos a la confidencialidad respecto a las niñas, a no ser que sospechen que están sometidas a abusos o son obligadas a tener sexo.
En relación al tema de la edad, la información publicada hace poco por el Departamento de Sanidad Británico confirma los miedos de Wendy Wright. La distribución de la píldora del día después a menores de 16 años les anima a correr más riesgos en sus vidas sexuales, informaba el 30 de enero el Sunday Times.
La información venía de un estudio de dos profesores de la Universidad de Nottingham, Sourafel Girma y David Paton. En los últimos años el gobierno ha distribuido gratis en algunas zonas la píldora del día después, esperando que redujera los embarazos adolescentes.
El estudio comparaba zonas en las que se había distribuido a menores la píldora del día después con aquellas en las que no, y controlaba además el nivel de enfermedades de transmisión sexual. Los profesores descubrieron que la distribución de las píldoras no redujo la tasa de embarazos, pero lo que sí hizo fue aumentar el nivel de enfermedades, en cerca de un 12% donde estaba disponible gratis en las farmacias.
"La investigación internacional no ha logrado encontrar nunca evidencia alguna de que los protocolos de emergencia de control de la natalidad logren reducción alguna en el índice de concepciones y embarazos entre adolescentes", comentaba Norman Wells, director del Familiy Education Trust.
Cheryl Wetzstein planteaba la misma cuestión en un artículo publicado el 25 de marzo del año pasado en el Washington Times. Citaba un artículo del 2007 del Journal of the American Academy of Physician Assistants en el que se afirmaba que los anticonceptivos de emergencia podrían evitar el 75-85% de los embarazos no deseados.
Las investigaciones, sin embargo, han demostrado que estas píldoras no han hecho nada por reducir los niveles de embarazos y abortos, apuntaba.
Wetzstein citaba el número de marzo de Perspectives on Sexual and Reproductive Health, publicada por el proabortista Guttmacher Institute, que admitía que era necesario desarrollar nuevas estrategias para reducir el índice de abortos, dado que las píldoras del día después no habían logrado nada.
Conciencia
El creciente uso de las píldoras del día después ha suscitado la preocupación sobre el grave peligro de las enfermedades de transmisión sexual, además de la salud, si las mujeres usan de modo regular píldoras de dosis alta. Otra inquietud es la cuestión de la conciencia.
El periódico de Irish Catholic de Irlanda deploraba el hecho de que, tras la decisión de permitir las ventas sin receta de la píldora del día después, se obligara a los farmacéuticos a venderla. El reportaje del 24 de febrero señalaba que los anticonceptivos de emergencia pueden tener también un efecto abortivo y, por esta razón, algunos farmacéuticos no quieren venderlos.
El Código de Conducta de los farmacéuticos no prevé objeción de conciencia para los católicos, o para cualquiera que puede tener objeciones éticas a la venta de determinados medicamentos.
En respuesta a una pregunta del Irish Catholic, la Sociedad Farmacéutica de Irlanda confirmó que, según el actual Código de Conducta, los farmacéuticos deben tener existencias de la píldora del día después o "tomar las medidas que aseguren que estas medicinas o servicios se proporcionan".
Los derechos de conciencia son también tema de debate en Estados Unidos, debido a la reciente decisión de la administración Obama de eliminar la regulación de la anterior presidencia Bush.
En una nota de prensa del 18 de febrero, la medida fue considerada como "decepcionante" por Deirdre McQuade del Secretariado Pro-Vida de la Conferencia Episcopal de Estados Unidos.
En un artículo del 23 de febrero en el National Catholic Register, explicaba que las normas de diciembre de 2008 habían robustecido el derecho de los profesionales sanitarios a no participar en ciertos procedimientos médicos que violaban sus principios religiosos o morales. Esto incluye no sólo el aborto y las esterilizaciones, sino también los anticonceptivos.
"Cada vez más, los profesionales de la salud se ven coaccionados a violar su conciencia de miles de formas, como al dispensar o administrar la así llamada píldora del día después", explicaba al Register Marie Hilliard, directora de bioética y política pública del National Catholic Bioethics Center.
Testimonio
La necesidad de defender los derechos de libertad de conciencia fue el tema de la homilía de monseñor J. Michael Miller, arzobispo de Vancouver, en una misa en enero para trabajadores sanitarios.
Según los extractos de la misma publicados por el periódico diocesano B. C. Catholic el 4 de febrero, el monseñor Miller insistía en que los católicos que trabajan en el mundo de la salud deben tener la libertad de vivir el mensaje de Cristo en sus vidas profesionales.
Lamentaba el laicismo cada vez más agresivo que procura que la religión no tenga influencia alguna en las instituciones públicas.
"Obligar a los creyentes a guardarse sus opiniones para sí mismos, si lo piensan, es en sí mismo una forma no democrática de comprar armonía entre los ciudadanos de una sociedad libre", afirmaba.
"Es una manera velada de recortar la libertad de expresión de los creyentes", añadía.
Rechazando lo que denominaba "una conspiración de silencio y complicidad", monseñor Miller animaba a los católicos a asumir su responsabilidad de dar testimonio de Cristo incluso si esto significa la persecución. Una persecución que, según parece, se impone por ley.
Por el padre John Flynn, L. C.
http://www.zenit.org/article-38592?l=spanish
domingo, 20 de febrero de 2011
“Twiblings”, la última “novedad” en procreación artificialMellizos nacidos de vientres diferentes con cinco días de diferencia
PORTLAND, jueves 17 de febrero de 2011 (ZENIT.org) Los pequeños Violet y Kieran son un par de mellizos que hoy tienen 15 meses. Nacieron con cinco días de diferencia. Con el mismo material genético pero gestados en vientres diferentes.
Como el caso es tan extraño, no hay palabras para llamarlo. Por ello se ha acuñado el término twiblings, una combinación de las palabras twin (mellizos) y sibling (hermano). La historia de estos hermanos fue difundida recientemente en la revista dominical del periódico The New York Times.
Melanie Thernstrom contrajo matrimonio a los 41 años con Michael Callahan, cinco años menor que ella, en la ciudad de Portland (Oregón, Estados Unidos), luego de haberse graduado en Harvard y haber tenido una carrera exitosa.
Pese a su avanzada edad no quería dejar de vivir la experiencia de ser madre. Intentó concebir de manera natural pero no pudo. Luego trató por seis veces de hacerse una fertilización in vitro, pero los embriones morían prematuramente.
El tema de la adopción lo descartó porque este procedimiento resulta cada vez más complicado en las mujeres mayores de 40 años: “cuando los padres Michael adoptaron a su hermana en 1970 había abundancia de bebés en Estados Unidos que necesitaban familias, pero el uso generalizado de métodos anticonceptivos, el aborto entre otros factores, han causado una baja de la oferta para los niños en adopción”, dice Melaine en el artículo de The New York Times.
Fue así como decidió buscar una donante de óvulos. Insistían en tener mellizos pero sabían que el 60 % de ellos nacen de forma prematura y con riesgo de contraer más enfermedades. Por eso pensaron en tener dos hijos con dos años de diferencia pero al ver en la edad avanzada de Melanie para criarlos, concluyeron que lo mejor sería alquilar dos vientres para embarazar a las mujeres de manera simultánea con los óvulos de la donante y el esperma del Michael.
Sobre el tema ZENIT consultó con el médico ginecólogo español Esteban Rodíguez Martín, portavoz de la asociación Ginecólogos por el derecho a vivir, quien asegura que estos procedimientos: “forman parte de las consecuencias de la ideología de género que se asumen como dogmas de fe de un progreso laicista”.
“En estos casos todos”, prosiguió Rodíguez, “los agentes implicados buscan lo mismo; los técnicos encuentran el placer al satisfacer su deseo de reconocimiento y de negocio; los arredandores obtienen el placer con la excusa de un falso altruismo por el que serán pagados y; los arrendatarios obtiene el placer al satisfacer su deseo de descendencia creyendo que están contribuyendo a un progreso del que son pioneros que redundará en un bien social gracias a lo que ellos creen que es un sacrifico”.
Esteban insistió en que los únicos sacrificados son “los seres humanos inocentes que han sido fabricados, seleccionados y manipulados comprados y vendidos, en función del interés de los que tienen el poder para utilizarlos como medio de satisfacer el instinto animal de placer-deseo”.
“Donante” y “arrendatarias”
Melanie Thernstrom y Michael encontraron a las implicadas en este procedimiento: la donante de los óvulos, (se le llama donante, aunque con el dinero que recibió compró un coche último modelo), una recién egresada residente en Califorina y, por medio de una agencia y una entrevista, a dos mujeres jóvenes que alquilaran sus vientres para gestar a las nuevas criaturas.
Y fue así como eligió a Melissa Fowler, una enfermera entonces de 30 años, casada y con dos hijos y a Fie McWilliams, de 34, también casada y con tres niños. Sus respectivos esposos aprobaron el procedimiento y ellas les explicaron a sus pequeños hijos que el bebé que esperarían deberían entregarlo a otra familia una vez naciera. Melanie siguió de cerca los embarazos y les hizo algunas recomendaciones. Al nacer los niños, las arrendatarias se comprometieron a amamantarlos con su leche.
A diferencia de muchas parejas que prefieren romper el vínculo con las mujeres que alquilan los vientres o donan los óvulos, ellos han querido conservar el lazo con todas las que han intervenido en el nacimiento de Violet y Kieran "Solo así es posible desmitificar el tema", dicen los esposos.
Esta decisión ha desatado una gran polémica por los lazos afectivos y la crisis de identidad que puede generar en los niños el llevar el material genético de una mujer, el haber sido gestado por otras dos y pero el haber sido ideados por una más, quien dice ser su madre y quien es la encargada de su crianza.
Un hecho que según el doctor Rodíguez, anula la “especificidad y la individualidad” del ser humano, quien se diferencia de otro ser vivo “por una cualidad propia, exclusiva e inmaterial, y por tanto no genómica, que lo dota de capacidad racional, moral y espiritual, hasta Sócrates sabia esto”, afirma.
Melanie cree que en la medida en que la tendencia se vuelva común los interrogantes se irán resolviendo. E insiste, en el artículo "En 20 años nadie va a decir que tuvo una hija gracias a una donación de óvulos. El escándalo ahora es porque la situación es novedosa".
Sobre el tema, la instrucción Dignitas Personae asegura que la Iglesia “considera que es éticamente inaceptable la disociación de la procreación del contexto integralmente personal del acto conyugal”, debido a que la procreación humana “es un acto personal de la pareja hombre-mujer, que no admite ningún tipo de delegación sustitutiva”.
La fecundación in vitro trae un gran número de pérdidas de embriones “además de no estar en conformidad con el respeto debido a la procreación, que no se reduce a la dimensión reproductiva– contribuye a debilitar la conciencia del respeto que se le debe a cada ser humano”.
La Dignitas Personae insiste en la legitimidad del deseo de la pareja de tener un hijo y comprende los sufrimientos que trae el problema de la infertilidad, pero señala en que este deseo “no puede ser antepuesto a la dignidad que posee cada vida humana, hasta el punto de someterla a un dominio absoluto” y enfatiza en que “el deseo de un hijo no puede justificar la “producción” del mismo, así como el deseo de no tener un hijo ya concebido no puede justificar su abandono o destrucción”.
Por Carmen Elena Villa
Como el caso es tan extraño, no hay palabras para llamarlo. Por ello se ha acuñado el término twiblings, una combinación de las palabras twin (mellizos) y sibling (hermano). La historia de estos hermanos fue difundida recientemente en la revista dominical del periódico The New York Times.
Melanie Thernstrom contrajo matrimonio a los 41 años con Michael Callahan, cinco años menor que ella, en la ciudad de Portland (Oregón, Estados Unidos), luego de haberse graduado en Harvard y haber tenido una carrera exitosa.
Pese a su avanzada edad no quería dejar de vivir la experiencia de ser madre. Intentó concebir de manera natural pero no pudo. Luego trató por seis veces de hacerse una fertilización in vitro, pero los embriones morían prematuramente.
El tema de la adopción lo descartó porque este procedimiento resulta cada vez más complicado en las mujeres mayores de 40 años: “cuando los padres Michael adoptaron a su hermana en 1970 había abundancia de bebés en Estados Unidos que necesitaban familias, pero el uso generalizado de métodos anticonceptivos, el aborto entre otros factores, han causado una baja de la oferta para los niños en adopción”, dice Melaine en el artículo de The New York Times.
Fue así como decidió buscar una donante de óvulos. Insistían en tener mellizos pero sabían que el 60 % de ellos nacen de forma prematura y con riesgo de contraer más enfermedades. Por eso pensaron en tener dos hijos con dos años de diferencia pero al ver en la edad avanzada de Melanie para criarlos, concluyeron que lo mejor sería alquilar dos vientres para embarazar a las mujeres de manera simultánea con los óvulos de la donante y el esperma del Michael.
Sobre el tema ZENIT consultó con el médico ginecólogo español Esteban Rodíguez Martín, portavoz de la asociación Ginecólogos por el derecho a vivir, quien asegura que estos procedimientos: “forman parte de las consecuencias de la ideología de género que se asumen como dogmas de fe de un progreso laicista”.
“En estos casos todos”, prosiguió Rodíguez, “los agentes implicados buscan lo mismo; los técnicos encuentran el placer al satisfacer su deseo de reconocimiento y de negocio; los arredandores obtienen el placer con la excusa de un falso altruismo por el que serán pagados y; los arrendatarios obtiene el placer al satisfacer su deseo de descendencia creyendo que están contribuyendo a un progreso del que son pioneros que redundará en un bien social gracias a lo que ellos creen que es un sacrifico”.
Esteban insistió en que los únicos sacrificados son “los seres humanos inocentes que han sido fabricados, seleccionados y manipulados comprados y vendidos, en función del interés de los que tienen el poder para utilizarlos como medio de satisfacer el instinto animal de placer-deseo”.
“Donante” y “arrendatarias”
Melanie Thernstrom y Michael encontraron a las implicadas en este procedimiento: la donante de los óvulos, (se le llama donante, aunque con el dinero que recibió compró un coche último modelo), una recién egresada residente en Califorina y, por medio de una agencia y una entrevista, a dos mujeres jóvenes que alquilaran sus vientres para gestar a las nuevas criaturas.
Y fue así como eligió a Melissa Fowler, una enfermera entonces de 30 años, casada y con dos hijos y a Fie McWilliams, de 34, también casada y con tres niños. Sus respectivos esposos aprobaron el procedimiento y ellas les explicaron a sus pequeños hijos que el bebé que esperarían deberían entregarlo a otra familia una vez naciera. Melanie siguió de cerca los embarazos y les hizo algunas recomendaciones. Al nacer los niños, las arrendatarias se comprometieron a amamantarlos con su leche.
A diferencia de muchas parejas que prefieren romper el vínculo con las mujeres que alquilan los vientres o donan los óvulos, ellos han querido conservar el lazo con todas las que han intervenido en el nacimiento de Violet y Kieran "Solo así es posible desmitificar el tema", dicen los esposos.
Esta decisión ha desatado una gran polémica por los lazos afectivos y la crisis de identidad que puede generar en los niños el llevar el material genético de una mujer, el haber sido gestado por otras dos y pero el haber sido ideados por una más, quien dice ser su madre y quien es la encargada de su crianza.
Un hecho que según el doctor Rodíguez, anula la “especificidad y la individualidad” del ser humano, quien se diferencia de otro ser vivo “por una cualidad propia, exclusiva e inmaterial, y por tanto no genómica, que lo dota de capacidad racional, moral y espiritual, hasta Sócrates sabia esto”, afirma.
Melanie cree que en la medida en que la tendencia se vuelva común los interrogantes se irán resolviendo. E insiste, en el artículo "En 20 años nadie va a decir que tuvo una hija gracias a una donación de óvulos. El escándalo ahora es porque la situación es novedosa".
Sobre el tema, la instrucción Dignitas Personae asegura que la Iglesia “considera que es éticamente inaceptable la disociación de la procreación del contexto integralmente personal del acto conyugal”, debido a que la procreación humana “es un acto personal de la pareja hombre-mujer, que no admite ningún tipo de delegación sustitutiva”.
La fecundación in vitro trae un gran número de pérdidas de embriones “además de no estar en conformidad con el respeto debido a la procreación, que no se reduce a la dimensión reproductiva– contribuye a debilitar la conciencia del respeto que se le debe a cada ser humano”.
La Dignitas Personae insiste en la legitimidad del deseo de la pareja de tener un hijo y comprende los sufrimientos que trae el problema de la infertilidad, pero señala en que este deseo “no puede ser antepuesto a la dignidad que posee cada vida humana, hasta el punto de someterla a un dominio absoluto” y enfatiza en que “el deseo de un hijo no puede justificar la “producción” del mismo, así como el deseo de no tener un hijo ya concebido no puede justificar su abandono o destrucción”.
Por Carmen Elena Villa
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